Tres jóvenes fueron imputados por un intento de robo en un complejo habitacional en construcción del IPV en Pocito, ocurrido el pasado martes por la noche. Este jueves se conoció que accedieron a la suspensión de juicio a prueba por el plazo de un año, tras ser detenidos a pocos minutos del hecho luego de una persecución policial en la zona.
La causa, caratulada como “robo agravado por ser en poblado y en banda en grado de tentativa”, tiene como imputados a Alexander Jair Flores, Jeremías Lobo y Alexis Daniel Contreras, y es investigada por el fiscal Fernando Bonomo, con la asistencia de las fiscales ayudantes Lucía Escudero y Liliam Mari.
El hecho ocurrió el pasado martes, alrededor de las 20:30, en el predio de “Casa Activa del IPV”, ubicado sobre Calle 6, entre Lemos y Vidart. En ese lugar se construyen viviendas y el terreno cuenta con cierre perimetral y sereno.
De acuerdo a la investigación, los tres sospechosos llegaron al lugar vestidos con ropa oscura y permanecieron unos minutos en el ingreso. Luego, dos de ellos saltaron la reja perimetral, mientras el tercero se quedó en la vereda.
Ya en el interior, uno de los imputados logró vulnerar una segunda reja de protección y, utilizando la fuerza, arrancó un termotanque de 60 litros desde el exterior de una de las viviendas.
La maniobra fue advertida por una vecina que reside frente al predio, quien alertó a su pareja. El hombre salió en dirección al lugar y, al notar su presencia, los sospechosos abandonaron el artefacto a pocos metros y escaparon corriendo hacia el este por Calle 6.
Mientras el vecino los siguió a distancia, la mujer dio aviso al 911 y aportó características físicas y de vestimenta. Minutos después, efectivos policiales realizaron recorridas por la zona y lograron detener a dos de los jóvenes en el interior del barrio Teresa de Calcuta, a aproximadamente un kilómetro del lugar. El tercer implicado fue aprehendido en un descampado cercano al predio.
En tanto, se hizo presente personal de Criminalística, que intentó levantar huellas dactilares del termotanque, aunque sin resultados positivos.
Como parte del acuerdo de suspensión de juicio a prueba, los imputados deberán cumplir durante un año con reglas de conducta, entre ellas la prohibición de acercamiento a las víctimas en un radio de 200 metros y la abstención de realizar actos molestos. Además, realizarán 180 horas de trabajo no remunerado en un plazo de ocho meses y abonarán una reparación simbólica de 40.000 pesos en dos cuotas.