El golpe armado de los 240 mil dólares, que en moneda nacional son 118 millones de pesos, sigue abriendo interrogantes. Ahora en torno al damnificado y a su hermano, dos inversionistas con un turbio pasado por otro hecho policial. Uno de ellos fue quien en 2022 denunció un supuesto asalto en su local en el Capital sanjuanina y después se descubrió que había sido “apretado” por dos de sus acreedores a raíz de una abultada suma de dinero que adeudaba.
Los investigadores policiales y la jueza Mabel Moya, del Segundo Juzgado de Instrucción, tienen sus dudas y tratan de armar el rompecabezas alrededor del asalto que denunció Eber Elías Zapata el jueves 29 de junio último.
La versión es que esa noche, alrededor de las 21, salió en su auto de su casa en Capital con 240 mil dólares con la idea de encontrarse con un tal Ferrer en Pocito para que éste le cambiara la moneda extranjera por pesos para pagar a unos empleados, según fuentes del caso.
Su hermano Martín Esequiel Zapata también debía ir con él, pero se retrasó y le dijo que vaya, que luego lo alcanzaría, explicaron. Por eso Eber estaba solo. De acuerdo a su denuncia, éste transitaba por calle 9 y antes de llegar a calle Joaquín Uñac -o Mendoza- fue emboscado por desconocidos a bordo de dos vehículos. Según él, lo encañonaron y le robaron esos 240 mil dólares, que al cambio actual son 118 millones de pesos, comentó un jefe policial.
auto 1.jpg
El auto. Este fue el auto secuestrado durante el confuso episodio vivido el 8 de febrero de 2022.
La Policía está desconcertada porque lo único que tienen por ahora es su denuncia. Los investigadores no se explican cómo fue que andaba solo con tanto dinero y sin ningún tipo de seguridad. Otro punto que les hace ruido es la hora y el lugar, una zona rural. De hecho, no hay testigos y donde supuestamente se produjo el asalto no existen cámaras de seguridad. Tampoco pudo justificar de dónde provenía esa importante suma de dinero o no mostró algo que certifique la existencia de ese monto al momento del atraco, aseguró un funcionario.
El damnificado contó a los policías que él y su hermano Martín son socios e inversionistas de la firma Denver desde hace años, que se dedican a la compra y venta de propiedad y vehículos. Ahí surgió otro dato revelador para los investigadores. Martín Esequiel Zapata es el mismo que el 8 de febrero de 2022 denunció un asalto en su financiera de avenida Ignacio de La Roza, cerca de España, y después fue señalado como un presunto embaucador.
Aquel episodio, ocurrido en la noche del 8 de febrero de 2022, comenzó como un supuesto asalto a mano armada. Eso fue lo que dijo Martín Esequiel Zapata, quien salió corriendo de su local y buscó la ayuda de unos uniformados que recorrían la zona. Les dijo que dos hombres y una mujer mayor acababan de encañonarlo con una pistola y lo habían golpeado. También denunció que esas personas le robaron un bolso con 150 dólares, 21.000 pesos y siete pagare $2.000 cada uno, y que después huyeron por calle España.
auto.jpg
El auto. En este auto se movilizaba el inversionista que fue asaltado el jueves último en Pocito.
En esos minutos, sobre la calle Mitre, los policías atraparon a los supuestos ladrones: los hermanos Juan Gabriel y Osvaldo Guillermo Muerza Figueroa, a quienes les secuestraron una pistola de grueso calibre y el auto en el que se movilizaban. Sin embargo, cuando los uniformados los entrevistaron, éstos dieron una versión totalmente distinta a la de Martín Zapata.
Los Muerza Figueroa afirmaron a los policías, y lo ratificaron en la Justicia, que no hubo ningún robo, que en realidad fueron a exigirle a los Zapata que les devolvieran los 4.000 dólares que le entregaron para invertir en criptomonedas. Es más, mostraron un contrato firmado con el inversionista y su firma llamada –en ese entonces- “Boppers” a fines de 2021.
Lo que aseguraron los Muerza Figueroa fue que entregaron esos dólares a los Zapata, con la promesa de que recibirían jugosas ganancias por los intereses del capital invertido. Según ellos, nunca cumplieron, dado que pasaron los meses y no vieron ganancia alguna y tampoco pudieron recuperar los dólares invertidos.
La causa por el supuesto “apriete” a Zapata fue investigada por Flagrancia, pero luego pasó al Tercer Juzgado de Instrucción, donde los hermanos Muerza Figueroa fueron beneficiados con la falta de mérito. En aquel entonces, los abogados Omar Quiroga y Horacio Merino dijeron públicamente que iba a denunciar a los Zapata de estafa y delito económico. Sin embargo, todo se enfrió, pero, ahora con el nuevo episodio que vivieron los Zapata, los damnificados del 2022 estarían pensando accionar contra ellos.