Un sanjuanino denunció que le robaron 100 mil pesos en una clínica privada, mientras permanecía internado en terapia intensiva. Según indicaron fuentes allegadas al hecho, el paciente entregó sus pertenencias, entre ellas el dinero, al personal médico y, luego, el efectivo desapareció.
El hurto, tal como lo calificó la UFI de Delitos contra la Propiedad que investiga al respecto, sucedió en en Hospital Privado, cuando el denunciante ingresó al área de cuidados intensivos. La presunta víctima, identificada como Juan Carlos Aracena, aseguró que nadie pudo explicar dónde se hallaba la suma y, por tanto, radicó la denuncia.
Lo extraño del caso es que tanto el dinero como la ropa y calzado de Aracena quedaron guardadas en un sector específicamente designado para ello y al que sólo tiene acceso el personal que allí cumple funciones, es decir, una médica y dos enfermeras.
El fiscal a cargo de la instrucción de la causa, Juan Manuel Gálvez, solicitó que se tomen declaraciones a las profesionales implicadas, como así también que se revisen las cámaras de seguridad del lugar para analizar las acciones y cualquier tipo de conducta sospechosa.
Además, se resolvió realizar una inspección ocular en el sitio de los hechos, lo mismo que un croquis para intentar esclarecer cómo la importante suma se extravió. Todo ello se determinó en el marco de una investigación preliminar que aún no cuenta con un imputado.