A 5 años de que estallara el escándalo contra el cura Walter Bustos, acusado de abuso sexual contra un menor, resulta llamativo el cambio de su imagen, aunque no por su aspecto, ya que no varió demasiado, sino más bien por las expresiones de su rostro.
De aquel hombre que llegó a Tribunles con una sonrisa en la cara, pese a la grave sospecha que cargaba sobre sus espaldas, poco queda. Y es que a lo largo del proceso, lo único que se mantuvo estable fue su silencio.
Sin embargo, sus actitudes cambiaron por completo y en el último tiempo lo mostraron frágil y desesperado, al punto que llegó a experimentar una crisis emocional en pleno juicio.
Así fue que el sacerdote imputado por abuso sexual se convirtió en el hombre de las 'mil' caras. ¡Mirá!
El cura Walter Bustos y sus 'mil' caras