A 5 años del crimen en Marquesado, en el que un chico fue asesinado por un par de zapatillas, el inicio del juicio en la Justicia de Menores se vio frenado por una cuestión técnica y el proceso se postergó. Pese al imprevisto, fuentes allegadas indicaron que el próximo miércoles en la tarde se reanudará el proceso que tiene a un sujeto en el banquillo de los acusados, que era menor al momento del hecho.
Se trata del homicidio de Braian Chávez, el joven que fue asesinado el 2 de agosto de 2020 en el Barrio Marquesado III tras recibir un puntazo. Los otros implicados en el ataque, Facundo Leiva y Franco Jesús Diego, fueron condenados a 17 años de prisión efectiva, mientras que el tribunal absolvió a María del Carmen Tapia, quien también estaba en la mira bajo la sospecha de ser partícipe.
Ahora, el joven que ya cumplió la mayoría de edad y que se sentará frente a la jueza María Julia Camus afronta una pena menor que la de los homicidas sentenciados, sólo por regirse bajo el sistema de la Justicia Penal Juvenil. Acorde señalaron las fuentes, la escala penal a la que será sometido es reducida puesto que para los menores el castigo resulta más benigno.
Las fuentes explicaron que, como Leiva y Diego fueron penados por homicidio simple, el "menor" en cuestión tendría que ser juzgado bajo la misma figura penal, aunque en grado de tentativa. Ello quiere decir que, si la escala prevista para el delito cometido es de 8 a 20 años, entonces, el ilícito tentado sería de 5 a 10 años de prisión, pues así lo establece la Ley Penal Juvenil.
Entre esos montos deberá seleccionar el fiscal que también participará del juicio, Carlos Rodríguez, quien analizará las pruebas que se produzcan en el proceso y, al momento de los alegatos, optará por una de las opciones. Quien era adolescente, al momento del ataque con arma blanca que acabó con la vida del chico de 21 años, quedó bajo la lupa de las autoridades y recibió medidas de seguridad. Es por ello que el sujeto permaneció privado de la libertad por varios meses en el Instituto Nazario Benavídez, aunque luego volvió a quedar libre.
La madre de la víctima, Lidia Chávez, se mostró indignada en varias oportunidades porque se encontró con el menor y hasta sostuvo que recibió amenazas de parte de su entorno. Cuando se dictó la sentencia contra los acusados, la mujer dijo estar aliviada a pesar de haber recibido "media justicia", ya que esperaba que el otro implicado también fuera a juicio.