Puede quedar en nada el caso de la chica vallista que sufrió ciberbullying y se quitó la vida
Tenía 15 años y murió el 4 de este en las afueras de la villa cabecera de Valle Fértil. No encuentran indicios para investigar una posible instigación al suicidio.
El conmocionante caso de la adolescente de Valle Fértil que sufrió ciberbullying y se quitó la vida en los primeros días de este mes, podría quedar en la nada. Los investigadores de la UFI de Delitos Especiales si bien dieron con alguna publicación que contenían mensajes agresivos contra la jovencita, no encuentran aún pruebas o indicios que respalden la teoría de que la chica fue inducida por terceros a tomar una decisión drástica.
El poblado de Valle Fértil se vio convulsionado el viernes 4 de marzo último tras la muerte de la adolescente. Más todavía cuando se supo que días antes la chica había recibido mensajes agresivos y denigrantes por parte de otros jóvenes del mismo departamento en una cuenta de Instagram llamada “no.me.la.conteiner.22”. Eso despertó el repudio de los vecinos del departamento y de otros lugares por lo que consideraron un claro caso de ciberbullying.
Mensaje. Esta es una de las agresiones que sufrió la chica a través de las redes.
Desde el principio todo indicó que se trataba de un suicidio. Sin embargo, el ayudante fiscal Fabricio Poblete y el fiscal Iván Grassi de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales abrieron una causa penal para investigar a fondo el caso y determinar si los mensajes incidieron directamente en la chica para que se quitara la vida. De ser así, cabía la posibilidad de que investigaran a otras personas por el delito de instigación al suicidio. No podían descartar esa línea investigativa ante la existencia de esos mensajes agresivos.
A semanas de aquella muerte, la causa parece que va a quedar en la nada. Los investigadores tienen elementos para confirmar el suicidio, pero no hay indicios ni pruebas que surjan de las pericias para sostener la hipótesis que alguien haya influenciado o instigado a la joven para quitarse la vida, revelaron fuentes del caso. Es decir que, por más que encontraron esos mensajes agresivos o de posible acoso, no es suficiente para atribuir a esas personas una responsabilidad penal por la muerte de la adolescente, explicaron.