Tragedia en Barreal

Piden detener a ex intendente de Calingasta por el niño que murió por la caída de un arco

Se trata del actual concejal José Ibazeta. La UFI de Delitos Especiales pidió su captura, dado que es el dueño del predio donde ocurrió el fatal accidente. Ya detuvieron al hombre que explotaba ese lugar para eventos.
lunes, 17 de mayo de 2021 · 20:23

La Policía busca para detener al actual concejal y ex intendente de Calingasta José Alfredo Ibazeta por la trágica muerte de ese niño de 4 años al que le cayó encima un arco de metal. Es porque lo sindican como el dueño de ese predio de Barreal donde ocurrió el accidente el domingo último. Ya detuvieron al hombre que administraba el lugar.

El primer detenido en la causa por la muerte del pequeño Juan Hilario Uribe, es Gustavo Alberto Campillay Rodríguez. Fue apresado en un allanamiento realizado este lunes a la tarde en Barreal. Al que buscaban hasta esta noche y no lograban ubicar es al ex intendente y actual concejal José Alfredo Ibazeta, revelaron fuentes judiciales. El fiscal Francisco Micheltorena y el ayudante fiscal Adrián Elizondo, de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales, tienen pruebas que ponen a ambos como sospechosos del presunto delito de homicidio culposo.

Fuentes judiciales señalaron que Ibazeta es el dueño de ese lugar de eventos llamado “Cristóbal Fútbol Club”, ubicado en la avenida Presidente Roca y calle Las Heras, en Barreal. Allí ocurrió el accidente que costó la vida al pequeño de 4 años. El niño estaba con su familia, que festejaba el cumpleaños de un hermano en ese predio.

El niño se puso a jugar en la cancha de fútbol 5 junto a otros chicos. Supuestamente, uno de los niños se colgó y la estructura metálica cayó arriba de Hilario, con tan mala suerte que lo golpeó en su cabeza. El pequeño murió en el acto por la grave herida en el cráneo.

Lo que establecieron el fiscal Micheltorena y el ayudante fiscal Elizondo junto al personal de la UFI de Delitos Especiales es que el predio tenía vencida las habilitaciones municipales y no se cumplían con las normas de seguridad. Puntualmente, ese arco metálico carecía de contrapeso y no contaba con un anclaje para que estuviese firme en el piso, además la superficie tenía un leve desnivel en ese lugar. Es decir, todo hacía presumir que podía ocurrir un accidente en cualquier momento. Por eso imputan a Ibazeta y a Campillay de posible impericia, negligencia e imprudencia por no tener en condiciones ese predio.

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