A 5 meses de haber caído detenido y haber protagonizado un escándalo, el municipal caucetero que fue denunciado por pedir coimas irá a juicio después de que la Fiscalía pidiera la clausura de la investigación que lo tiene en la mira y que lo podría sentenciar al menos a 3 años de prisión.
Se trata de Juan Eduardo Orosco, quien cumplía funciones como inspector en la Secretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad de Caucete y quien fue apuntado por vecinos del barrio Ruta 20 por pedir dinero ($2.000), a cambio de no labrar multas por infracciones por la poda.
Si bien fueron dos vecinas las que lo denunciaron en la Comisaría 9na, cuando se abrió la investigación, una tercera persona sumó una nueva acusación en su contra. Es por ello que el fiscal Francisco Micheltorena, de la UFI Nº4 de Delitos Especiales, y el ayudante fiscal Francisco Pizarro lo imputaron por el delito de exacciones ilegales.
Por este hecho, según señalaron fuentes allegadas, el acusado podría recibir una pena que va de 3 a 5 años de cárcel acorde lo dispone el Código Penal Argentino, en caso de resultar hallado culpable de lo que por ahora se sospecha. Además sería inhabilitado a ocupar cargos públicos y hasta podría pagar 50 mil pesos de multa.
Era buscado por matar a un policía
Lo sorprendente que ahí descubrieron que este mismo empleado judicial tenía un pedido de captura del Segundo Juzgado Correccional por la muerte del policía Kevin Amador Moreta, en un accidente ocurrido la noche del 1 de enero de 2017 en Las Chacritas.
Moreta era agente, tenía 20 años y la noche del 1 de enero de 2017 viajaba en moto cuando sufrió un accidente sobre ruta 20. Supuestamente chocó con una ciclista y, al caer, fue embestido por un auto Volkswagen Gol. Ese automovilista fugó. La Policía luego localizó el vehículo y estableció que el supuesto conductor de ese coche era Juan Eduardo Orozco, quien desapareció, según la causa. Desde el Segundo Juzgado Correccional ordenaron su captura, pero el hombre desapareció de su casa y se mantuvo prófugo por mucho tiempo.
Pese a que era buscado por esa muerte, Orozco logró zafar del asedio policial y con el tiempo volvió a llevar una vida normal en Caucete. Tanto que de alguna forma entró a trabajar en la municipalidad de Caucete y se convirtió en inspector del área de Medio Ambiente.