Al parecer ni las mascotas se salvan de la delincuencia y esta vez fue una perrita de un consorcio de Rivadavia la que fue blanco de los ladrones, que aprovecharon el poco movimiento que había durante el sábado por la siesta para ingresar a la propiedad y adueñarse de lo que no es suyo.
El hecho se registró en un edificio situado en calle Las Palmas, esquina Talcahuano, cuando los ladrones vieron la oportunidad y dieron el golpe. Los vecinos se mostraron preocupados por la libertad con la que actuaron los malvivientes.
El dueño del animal, una perra de apenas tres meses llamada Cala, ofreció una recompensa para dar con su mascota y a través de las redes sociales publicó sus rasgos más sobresalientes. "Si alguien vio algo o tiene alguna información de dónde puede estar, se lo agradeceré. Es una vergüenza que haya gente que robe animales. No son objetos que se pueden reemplazar", sostuvo Enzo, el damnificado.