caso que sacude a Caucete

Prostituida por su padre: el calvario de la víctima y dos historias que recuerdan su horror

Por años, dos sanjuaninas sufrieron el abuso y la explotación sexual en manos de sus progenitores. En 2015 y 2019, estos hechos salieron a la luz y conmocionaron la opinión pública.
miércoles, 12 de agosto de 2020 · 16:13

El caso de abuso y explotación sexual que sacude a Caucete, con ribetes políticos pues salpica al ex intendente Julián Gil y a otras figuras conocidas, recuerda a dos historias que salieron a la luz en 2015 y 2019. Tristemente, todas las víctimas tienen algo en común y es que sufrieron un calvario durante años en manos de quienes -se supone- debían amarlas: sus familiares más directos. 

En 2015, una muchacha de por aquel entonces 29 años describía el horror que había atravesado durante 13 años con su padrastro, un 'mano chanta' con el que su madre había formado pareja, quien la violó, embarazó, obligó a abortar, golpeó y maltrató desde que tenía 15 años. 

En Paren las Rotativas, la víctima (Elizabeth) relató que conoció al monstruo cuando tenía 13 años, cuando inició una relación amorosa con su madre. El sujeto era un curandero que comenzó a someterla dos años más tarde. "En septiembre cumplí 15 y dos meses después empezó el calvario, él decía que nos estaban haciendo algo y por eso mi hermano se enfermaba y empezaron a presionarme para que lo ayudara". La mujer se negó pero la presión de su madre y hasta una golpiza hicieron que cediera. "Me dijeron que me tenía que desvestir y él ponía las manos en las partes y yo me tenía que excitar”, contó.

Ese fue el primer abuso de muchos que sufriría en los próximos años, signado por vejámenes abusos y golpizas, mientras la mantenía aislada de toda su familia. Tuvo dos hijos fruto de las violaciones: un niño de 5 años y una niña que falleció al poco tiempo de nacer, aunque antes hubo otros embarazos. "Entre todo eso yo quedé embarazada 3 veces, a los 17, 18 y 19 años, con los 3 me hicieron abortos”, relató. 

Fue una sobrina del abusador la que la alentó a que se fuera de la casa donde ocurría el horror. Tras una última paliza que recibió, tomó coraje y escapó, tomó un remís y el chofer, al ver las condiciones de la joven, la llevó directamente a la Comisaría de la Mujer, donde la asistieron, radicó la denuncia y encontró refugio. Finalmente, el caso fue judicializado y el responsable condenado. 

En 2019, otra sanjuanina contó su padecer no sólo en manos de su padre sino también de su hermano, con la complicidad de su propia madre desde que tenía 12 años. Luego de que los acusados de reiteradas violaciones fueran condenados por los aberrantes hechos, la muchacha detalló el espanto que vivió en televisión nacional. 

En el programa de Mariana Fabbiani, la chica de entonces 18 años dijo que su papá la embarazó cuando estaba en secundaria y la hizo abortar. Confesó que las violaciones que perpetraban eran parte de una tradición familiar, dejando al descubierto una trama de perversión impensada. "Lo que no puede sanar es el pasado. No puedo sanar mi primer beso; la niñez, ya pasó. Pero de a poco fui sanando", expresó y agregó: "Cuando esas cosas me pasaban, yo lloraba por dentro, yo gritaba y nadie me escuchaba". 

La justicia que investigó el caso condenó a los culpables y, por abuso sexual agravado por el vínculo y por el tiempo al padre le dieron 22 años y al hermano 20, mientras que a la madre la sentenciaron a 12 años de cárcel por encubrimiento y corrupción de menores. 

Estas víctimas permanecieron sometidas durante muchos años, al igual que la joven que actualmente conmociona con su historia luego de haber denunciado a su padre -el comerciante caucetero preso-, acusado de violarla y prostituirla a cambio de favores políticos.  

El hombre, cuyo nombre no puede darse a conocer para proteger a la denunciante, está detenido y procesado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, promoción de la prostitución infantil y promoción a la corrupción de menores, agravado por el vínculo. 

Según detalló la joven, su progenitor comenzó a violarla cuando tenía 13 años y un año más tarde empezó a prostituirla, a ofrecerla a personajes poderosos como Silvio Ibáñez, por aquel entonces funcionario municipal. También el hijo del ex intendente caucetero, Emilio Mendoza (h), apareció entre los nombres de los supuestos clientes.

Además del calvario de ser sometido por su familiar y de la similitud que existe con la corrupción de menores, el caso resulta más horroroso todavía por la presunta trata de personas y por los salpicados que están en la mira de la justicia por estas horas. 

A niñas y adolescentes vejadas no les quedó otra opción más que naturalizar el espanto con el que convivían a diario. Los hechos nombrados de los años anteriores encontraron justicia, mientras este tercero que desató un escándalo en la comuna caucetera también merece el mismo desenlace.    

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