A 7 meses del confuso episodio ocurrido en la Villa Hipódromo que se cobró la vida de Celeste Luna, el detenido por la muerte de la joven rawsina -su novio policía Matías Mallea- fue procesado por homicidio doblemente agravado por el juez que investigó la causa, Guillermo Adárvez.
Para el titular del Tercer Juzgado de Instrucción, el uniformado que se había defendido asegurando que se trató de un accidente con su arma reglamentaria ejecutó a su pareja, con la que hacía poco tiempo convivía bajo el mismo techo.
Fuentes judiciales allegadas al caso que ocurrió el 15 de diciembre de 2019 indicaron que el magistrado le dictó el procesamiento con prisión preventiva, agravado por violencia de género y por el vínculo.
Mallea, que quedó detenido de inmediato, habría discutido con la muchacha mientras se encontraban en el interior de una de las habitaciones de la casa que compartían, situada en calle Recuerdo de Provincia. Según la versión de la justicia de primera instancia, el agente de 24 años le disparó en la cabeza a la joven de 21.
"Es un gran paso el que hemos dado y ahora a esperar lo que viene. Le agradezco a quienes se hicieron eco del caso y nos apoyaron a seguir luchando para que se haga justicia", le dijo a Tiempo de San Juan Vicente Luna, el padre de la víctima, tras conocer la noticia. La familia de Celeste -que se conformó como parte querellante a través de la abogada Natalia Varaza y su socia Sandra Leveque- siempre mantuvo la postura de que Mallea la había matado.
Las pruebas que complicaron al acusado fueron que ella supuestamente no sabía manejar el arma, el lugar donde impactó la bala y la mayor cantidad de restos de pólvora encontrada en las manos del agente y en la ropa de él, más que en el cuerpo de la víctima.
Si bien en un principio Mallea se abstuvo de declarar, en la ampliación de indagatoria cargó de responsabilidad a Celeste, aludiendo que intentó quitarse la vida y él intervino para evitarlo. En su versión, aseguró que esa mañana del 15 de diciembre se preparó para ir a trabajar y la chica empezó increparlo y hacerle escenas de celos porque se puso perfume y halló el número de celular de una compañera de trabajo, según señalaron fuentes judiciales. El policía dijo que el arma estaba en la mesa de luz y desarmada.
Contó que la chica siguió discutiendo y él salió con el perro rumbo a un negocio. A la vuelta continuó la pelea en su pieza, con insultos de por medio, hasta que Celeste lo empujó y le dijo “decime la verdad Matías, porque si no te mato y me mato”. Según el relato de Mallea, ahí vio que ella tenía la pistola en la mano y que movió la corredera y la cargó. Reiteró que ella continuó amenazándolo con el arma y también apuntaba contra ella misma.
Lo que afirmó el agente ante el juez fue que, en uno de esos movimientos, intentó quitarle la pistola y agarró las manos de la joven. Que se produjo el forcejeo, pero no pudo sacársela y en ese tironeo se sintió el disparo, declaró en tribunales, señalaron fuentes judiciales. Ahí vio caer a Celeste y él entró en shock, según su versión. Además aseguró no puede dar más detalles porque no recuerda. Si se acuerda que llamó a su madre y su hermano. Ante las preguntas de que si ella sabía manejar el arma, respondió que él le enseñó a manipular la pistola y a armar y a desarmarla.
Para Adárvez, esa defensa fue mentira y por ello -con las pruebas forenses como respaldo- lo consideró culpable de la muerte. Ahora, si el fallo de primera instancia queda firme, restaría que el expediente sea elevado a juicio y en una segunda etapa judicial se dirima la cuestión.