Hace exactamente una semana atrás, el horror se adueñaba de Chimbas y de San Juan tras conocerse la muerte de una nena de dos años en un terrible incendio que se originó en el interior de una vivienda del Barrio Los Alerces. Luego de una falla eléctrica que desató las llamas, Francesca Vila quedó atrapada y lamentablemente no sobrevivió. Su familia, tras la pérdida, lucha para salir adelante a pesar del inmenso dolor.
"Vivir esto es una pesadilla. El dolor es igual que el del primer día. Nos va a costar mucho tiempo recuperarnos de esto", comentó Carolina, la tía de la pequeña fallecida, quien dijo estar eternamente agradecida con toda la gente que colaboró con la familia que se quedó en la calle con lo puesto. Es que la fatalidad conmocionó a una buena parte de la comunidad que de inmediato organizó colectas y donaciones de ropa tanto para los hermanitos de la bebé como sus padres y su abuela.

Sobre los padres de Francesca, Cristian Vila y Bárbara Casares, aseguró que están recibiendo la contención de su entorno porque están destruidos, al igual que su abuela. "Mi hermano (papá) está devastado, no se quiere levantar de la cama, del cementerio no se quería ir. Él vio el cuerpo quemado de la nena y eso lo impactó. Mi mamá (abuela), que la vio nacer y crecer, está destrozada. Es muy difícil. Hay que ser fuertes para ser un pilar para ellos", relató.
Pese al dolor de los adultos, la mujer confesó que son los chiquitos los más afectados por la tragedia. "La mayor (la de 5 años, que salió a pedir ayuda a los vecinos) todavía no cae. Dice que cuando termine la cuarentena van a ir a buscar a su hermana que se le soltó de la mano y no pudo sacar del fuego", detalla con crudeza.

Ahora, con el desafío de salir adelante a pesar de todo, la familia no se quiere separar y por eso están juntos en el domicilio de la otra abuela de Francesca, mientras resuelven dónde vivir pues su vivienda quedó inhabitable tras el paso del fuego. "Quieren estar unidos en un mismo lugar. Desde el municipio de Chimbas habían ofrecido pagar un alquiler pero no tienen nada, ni una mesa, ni sillas ni heladera, lo básico para vivir", señaló la familiar.
Con la noticia del trágico hecho, muchas donaciones de ropa y calzado llegaron e incluso por demás por lo que debieron regalar lo recolectado a un merendero y a una parroquia. "De corazón, muchas gracias a todos. El cariño y apoyo nos llegó", agregó.

Para quienes deseen continuar colaborando, con muebles y electrodomésticos usados en buen estado o que se puedan reparar, Carolina ofreció su número de contacto para que se comuniquen con ella. Teléfono: 2645577972.