El domingo por la madrugada, el jugador de vóley sanjuanino Nicolás Sánchez Pagés cayó detenido luego de golpear a una mujer policía que lo había descubierto violando la cuarentena y, por ello, fuentes judiciales indicaron que la situación procesal del deportistas se definirá en Flagrancia el próximo miércoles.
Preso en la Comisaría 2da, el armador que nació en Obras y pasó por Gigantes del Sur y UVT en el último tiempo tiene programada la audiencia en la que se lo juzgará por tres delitos, al menos así lo señala la calificación provisoria que pesa sobre sus hombros: infracción al aislamiento social obligatorio, resistencia a la autoridad y lesiones leves contra un funcionario público.
Su abogado Fernando Echegaray informó que todavía permanece tras las rejas en los calabozos de la seccional policial de Concepción, donde la agente Antonela Quintero -con funciones en la Comisaría 4ta- radicó la denuncia por las agresiones. Si bien el defensor advirtió la presencia de la infracción al Artículo 205 en el expediente, indicó que las otras acusaciones se deberán comprobar durante el juicio.

Esto último hace pensar que el debate en la justicia exprés podría extenderse y no llegar a un acuerdo de abreviado, en primera instancia. Sin embargo, se trata de especulaciones de lo que podría suceder.
Sánchez pasó de protagonizar las noticias deportivas a la sección de policiales después de encarnar una secuencia de violentos hechos, según informaron fuentes allegadas al caso. Primero fue encontrado por uniformados deambulando en la vía pública en la zona de Desamparados, junto a Francisco Germán Levin Maza, ambos en aparente estado de borrachera y sin argumentos que los respaldaran.
Por ese episodio fue trasladado a la Cuarta y fue en el estacionamiento de ese lugar donde la historia se volvió frenética: se bajó rápidamente del patrullero, agredió a la uniformada que lo había llevado hasta el edificio policial y se escapó por Paula Albarracín de Sarmiento al Norte, con dirección a calle 25 de Mayo. Allí se escondió en el techo de un kiosco situado en la esquina, pero a los minutos fue descubierto por las autoridades que emprendieron la persecución a pie.
Quintero denunció que fue tomada del cuello por Sánchez y que luego la golpeó con el puño en su cara, por lo que debió ser sometida a un médico legista que constatara las presuntas lesiones. El resultado de ese informe pericial será parte de la causa que se dirimirá el próximo miércoles.