Exclusivo

La dramática historia del sereno asesinado en Caucete: luchó por vivir y lo mataron a golpes

Su única hermana, Rosa del Valle Brizuela de 55 años, habló con Tiempo de San Juan y contó las difíciles situaciones que este pensionado vivió a lo largo de su vida. El sueño que tenía Juan Jorge Brizuela era tener un Torino, auto que los homicidas le prendieron fuego.
martes, 1 de diciembre de 2020 · 13:13

La historia del jubilado asesinado en Caucete, Juan Jorge Brizuela de 66 años, es terrible y sufrida. A lo largo de su vida, lo han operado en tres ocasiones del riñón (le tuvieron que extirpar uno) y cada vez que salió, decía: “He vuelto a nacer”.

Así lo comentó su única hermana, Rosa del Valle Brizuela de 55 años: “Luchó por su vida tres veces, estuvo en terapia y siempre salió, y ahora, tiene esta muerte de mierda”, expresó con furia sobre la forma que perdió su vida, asesinado a golpes el pasado viernes.

Este pensionado, que cobraba la mínima por discapacidad, tenía un solo sueño: tener un Torino. “Siempre nos decía a mí y mi mamá que quería tener un Torino. Hace un año pudo tenerlo, para que estos (los asesinos) se lo quemen. Me da impotencia y bronca de la forma que lo mataron, porque ni a un animal le quitan la vida de la forma como se lo hicieron a él”, dijo Rosa muy apenada.

Torino que fue abandonado e incendiado por los presuntos asesinos.

Tal como adelantó este diario, Juan Jorge Brizuela que nació un 27 de marzo de 1954, siempre fue solitario. “Nunca le gustó estar en familia o compartir fiestas. Cuando lo operaron, al tiempo que se sintió bien se fue. Siempre me decía que le gustaba vivir solo”, dio a conocer Rosa.

A pesar de que Juan Jorge vivió solo por muchos años, tuvo una esposa y una hija. Rosa expresó que fue una historia que quedó en el pasado y que ocurrió hace 40 años, confirmando que el sereno nunca tuvo relación con ellas.

“Juan era un hombre que no tenía problemas con nadie, todos lo querían. Nunca se metió en la vida de ninguna persona”, dijo Rosa sobre su hermano.

El último tiempo ella siempre se dedicó a una sola cosa, cuidar fincas de Caucete: “Todos lo conocían a él y tenía buen trato con todos. Siempre vivió como sereno, y hacía unas changas en las fincas, ya que no se podía manejar con facilidad por las operaciones que tuvo”.

“Hoy me tocó a mí vivir esta situación, pero a pesar de todo, estoy muy agradecida del trabajo de la Policía. Solo pido que ahora los jueces se pongan la mano en el corazón y decidan bien”, declaró.

Rosa, dijo no tener rencor por las personas que asesinaron a su hermano, aun así dijo: “Yo dejo todo en manos de Dios. Espero que la mentalidad de estas personas (los asesinos) cambie después de lo que hicieron, ahora rezo por mi hermano y por ellos”.

Finalmente, la hermana de Juan dijo: “Se están perdiendo los valores, ya no se educan los hijos. A nosotros nos criaron con valores y con sacrificio. Pero hay gente que no los tiene”.

Comentarios