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El doloroso testimonio de María, madre del obrero de Chimbas que murió intoxicado

“Seguro pedía por mí y no había nadie al lado de él. Me lo entregaron a cajón cerrado”, expresó entre lágrimas. Mirá su testimonio completo.
viernes, 20 de noviembre de 2020 · 10:22

Este jueves transcendió la muerte de Juan Francisco Ramos Olaya (35), un obrero que murió producto de una intoxicación, que aparentemente le provocó los químicos que el manipulaba para desinfectar.

En un momento, la Policía dio a conocer que Ramos estaba en un lugar cerrado y sin ventilación. Pero la madre de este obrero, María Alejandra Olaya, dijo su verdad de cómo ocurrieron los hechos a Tiempo de San Juan.

Mi hijo trabajaba en una finca por Calle 13 en Pocito y ese día se encargó de ponerle un tipo de químico a las plantas de tomate. Él (por Juan Francisco) estaba en un lugar abierto, es mentira que estaba en un lugar cerrado”, empezó comentando María.

Después empezó a explicar en el estado de salud que llegó su hijo a su casa de Chimbas: “Mi hijo le dijo a su patrón que se sentía mal y lo llevaron a la empresa donde él trabaja. De ahí lo llevaron a la casa. Le pregunté que le pasaba y me dijo ‘me siento jodido’, lo vi que transpiraba mucho”.

María se preocupó por la salud de su hijo, porque veía que cada vez se ponía peor y le costaba respirar. Por esta razón lo llevaron al centro de salud Báez Laspiur y le dijeron que estaba intoxicado y que volviera al otro día.

“Volvimos a la casa. Mi hijo se sentía muy mal y no paraba de transpirar. Las ambulancias no iban a las casas por el COVID-19 y mi marido llamó a la Policía. Los efectivos fueron, pero le dijeron que ellos no podían llevar a nadie. Mi yerno que tenía el auto roto lo agarró y lo llevó al Hospital Rawson”, sostuvo.

Aquí es donde empezó lo peor para María: “Me quedé afuera lloviéndome porque no me dejaban ingresar. Pasaron las horas y no me dijeron nada. Por el frio me fui a mi casa. Cuando me levanté al otro día y le estaba diciendo a mi yerno que vaya al Hospital vinieron tres patrulleros y me empezaron a preguntar sobre cómo ocurrió el hecho. Les expliqué y me dijeron, ‘señora su hijo ha fallecido’ ”, dijo entre sollozos.

“Aquí no ha venido nadie a darnos el pésame. A mi hijo me lo trataron muy mal. Seguro cuando estaba internado pedía por mí y no había nadie al lado de él para darle la mano. No me pude despedir de él, me lo entregaron a cajón cerrado y no lo pude velar”, expresó muy dolida María.

La madre del obrero está convencida que a su hijo nunca le daban los elementos de protección y explica que su hijo siempre llegaba a su casa con las manos lastimadas.

“Seguro pidió mi mano para poderse despedir de mí y no había nadie. Mi hijo murió solito”, sentenció María.

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