El pasado miércoles 11 de noviembre, Tiempo de San Juan adelantó la detención de un mendocino que engañó a más de 10 personas prometiéndoles una casa del IPV, que en realidad no existían. Lo más increíble de esta situación, es cómo cayó. Primero su pareja lo denunció como perdido, pero después esta mujer volvió a la comisaría y expresó lo que en realidad hacía este hombre: engañar a las personas. Y eso no es todo, no es la primera vez que estafa, sino que en su provincia tiene delitos con la misma índole.
El comisario mayor Carlos Avella, jefe del D5, expresó el modus operandi que manejaba Francisco Mario Quatrochi (64). Llamaba -con el teléfono de su pareja- a diferentes personas (entre ellas supuestamente parientes de su mujer) y les ofrecía terrenos o casas del IPV que habían quedado “desocupadas” en Calingasta u otros sectores de la provincia.
La gente interesada le daban el “ok” y este sujeto les cobraba (según lo que pedían) la suma de $30.000 o hasta $100.000 como adelanto. La gente creía en él y le pagaba el monto. Y la Policía cree que este hombre puede que haya estafado con alrededor de 600.000 pesos.
A pesar de que la denuncia la radicó su pareja, esta mujer no ha quedado desvinculada en la investigación. Todo lo contrario, los investigadores creen que sabía de las operaciones de Quatrochi. No ha quedado detenida, pero está siendo investigada expresó la Policía.
Con respecto a las víctimas dijeron que unas 10 personas han sido afectadas, pero además se le han unido cuatro denuncias más de vecinos de Calingasta. A pesar de la detención de este sujeto, todo el dinero de las víctimas no ha sido hallado y está siendo buscado por los investigadores.
La aprehensión de este hombre fue el hostel ubicado por calle Pueyrredón, en Capital. Personal de Búsqueda y Rescate de Personas (sección que se encargó primeramente de buscarlo cuando fue denunciado como “perdido”) se encargó de la detención.

La causa después pasó a Defraudaciones y Estafas; y estos secuestraron documentación varia y los teléfonos de: Quatrochi, el de su pareja y el de uno de sus hijos.
Quatrochi tiene antecedentes penales y cometiendo el mismo delito: timar a las personas. Pero la causa no es de San Juan, sino que lo hizo en su provincia natal: Mendoza.