El último martes cerca de las 19.30, personal policial entrevistó a una persona que deambulaba en su camioneta por calle Funes y calle 7, en el Médano de Oro, identificada como L. A. S., de 39 años. En el interrogatorio, el entrevistado afirmó tener coronavirus, algo que sorprendió a los policías tanto como su justificación.
Lo insólito del caso fue la explicación que dio Abarca. A lo largo de la entrevista, les informó a los efectivos que venía de dejar un carro para que lo repararan en un taller cercano. Allí fue cuando afirmó haber sido notificado el día anterior de ser Covid-19 positivo.
Sin embargo, también aclaró que le había avisado telefónicamente a los miembros del taller mecánico antes de dejar su carro para ser arreglado y que ellos, ya avisados, habían tomado los recaudos necesarios.
Posteriormente, los efectivos policiales entrevistaron a los integrantes del taller y comprobaron que el conductor había notificado de su situación y que se habían tomado los recaudos del distanciamiento.
Por no haber cumplido el aislamiento absoluto que deben cumplir las personas diagnosticadas con coronavirus, a L. A. se le imputó el delito de incumplimiento de las disposiciones para evitar la propagación de la pandemia, por lo que se dispuso de su prisión domiciliaria, a disposición del Fuero Especial de Flagrancia.