dramático relato

Nefasto: chica trans denunció que dos sujetos le dieron una paliza y la violaron en Santa Lucía

La joven que radicó la denuncia lo hizo en la Comisaría 5ta y en la Comisaría de la Mujer. "Creyó que no salía viva", contaron desde su entorno.
lunes, 19 de octubre de 2020 · 15:59

Un verdadero infierno fue el que vivió una chica trans sanjuanina el último viernes por la madrugada, según denunció en la Comisaría 5ta de Santa Lucía, cuando fue abordada por dos sujetos que fingieron ser sus clientes y que la llevaron hasta una finca abandonada para darle una brutal paliza y violarla. Afortunadamente, logró escapar y pedir ayuda a un patrullero policial que monitoreaba en la zona.

Acorde detalló la presidenta del sindicato de trabajadoras sexuales, Mónica Lencina, la víctima de apenas 18 años se encontraba trabajando en la zona roja de Capital cuando dos hombres, a bordo de una camioneta, le solicitaron sus servicios y acordaron que irían a un hotel alojamiento situado en Acceso Este (Ruta 20) y Gorriti. Antes de llegar al destino final, los presuntos clientes hicieron una parada en un domicilio particular para sacar efectos. Al arribar al lugar, los sujetos siguieron de largo y, sin mediar palabra, llegaron a una finca abandonada. 

La trabajadora sexual, ya nerviosa e incómoda por la situación, insistía con volver al hotel pero tanto el conductor como su acompañante no le respondieron y, tras estacionarse en las profundidades de una oscura plantación, la obligaron a la fuerza a bajarla del auto. "La bajaron de los pelos y le dijeron 'ahora te vamos a hacer mierda' (SIC) y, luego de golpearla, la abusaron sexualmente", detalló la dirigente. 

En pleno ataque, la mujer notó con los elementos que tenían los agresores eran una pala, una anchada y cuerdas, por lo que llegó a pensar que la podrían asesinar, según describió Lencina. "Creyó que no salía viva y sacó fuerzas de donde no tenía para escapar", sostuvo y continuó: "Salió corriendo desnuda y descalza, como estaba, hasta los fondos de esa finca cercana al hotel que nunca llegó. Ahí se escondió hasta que los atacantes se fueron". 

Herida por los golpes y las vejaciones a las que había sido sometida, según su dramático relato, caminó hasta encontrar un barrio privado en la zona y en la garita al sereno. A él le pidió ayuda, pero no quiso dársela, pese a su deplorable estado y por ello debió seguir hasta la ruta donde fue hallada por efectivos policiales, que la trasladaron hasta la seccional. 

"Los policías la socorrieron y llevaron a la comisaría. Le dieron un mameluco blanco, de los que usan ellos, para que se cubriera. Ya en la Policía hizo la denuncia y más tarde denunció en la Comisaría de la Mujer", contó Lencina quien se mostró indignada no sólo por la indiferencia del ciudadano que no se solidarizó con ella sino también con la barbarie con la que trataron a su compañera. 

La joven que denunció la pesadilla que encarnó le proporcionó la mayor cantidad de datos que pudo, según aseguró Lencina, al punto que los describió físicamente y recordó las características esenciales del vehículo en el que se desplazaban; lo mismo que les indicó cuál es el domicilio por el que hicieron una parada. 

"Como organización, estamos acompañando a una compañera que tuvo el valor de denunciar, ya que no es la primera vez que sucede. Esperamos que la justicia investigue y que se haga justicia", manifestó la titular de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina). 

Al mismo tiempo, cerró: "Hay cámaras de seguridad que seguramente pueden rastrear el circuito que hicieron, desde que la levantaron hasta donde la llevaron. Esperamos que pronto puedan identificar a los salvajes". 

 

      

 

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