Mariano "Nani" Castro tenía 26 años. Cinco días antes de encontrar la muerte en un terrible accidente de tránsito en Rawson se había consagrado campeón argentino de box. Derroche de talento, gran poderío físico y muchísimas ganas de triunfar le dieron a este joven el empuje necesario para proyectarlo como una de las grandes promesas del box sanjuanino.
El 25 de junio ganó en la categoría pesado ligero en Corrientes, luego de un nocaut técnico en el primer round. El "Nani" contagió de alegría desde sus redes sociales y se mostró más confiado que nunca en su carrera. Incluso, era tanta la disciplina y la fe que se tenía que nunca se impuso límites y soñaba con ser campeón del mundo.
Castro siempre fue deportista. De niño se inclinó por las artes marciales, luego siguió su camino en el kick boxing para luego inclinarse por el boxeo, que practicaba en el club Julio Mocoroa.
El "Nani" tenía dos hijas (Renata y Olivia). A ambas le dedicó el triunfo del 25 de junio, también a su familia, en especial a su padre con quien trabajaba para mantener a su familia.