Una gran tarea de investigación y de vigilancia debieron realizar los efectivos de la sección Seguridad Personal, de la Central de Policía, para detener a Marcelo Laciar Olivera, de 39 años. Era un sujeto que se encontraba prófugo de la Justicia desde hacía 10 días. Finalmente, pudieron atraparlo y dejarlo detenido en los calabozos de la Central de Policía.
Laciar Olivera estaba siendo intensamente buscado por la Policía luego de que el sábado 15 de junio golpeara brutalmente a su mujer y provocara la pérdida del embarazo, de 6 semanas de gestación, de Érica Sánchez (35). En principio, la mujer estuvo internada en el hospital Rawson productos de las heridas -fueron patadas en su vientre, según afirmó a Tiempo de San Juan- pero a los 7 días, lamentablemente perdió su bebé.
Volviendo a la captura, los uniformados de Seguridad Personal estuvieron vigilando cuatro domicilios -todos ubicados en Albardón- a los que el golpeador estuvo frecuentando en este tiempo que permaneció en calidad de prófugo. Sabían que se movía en una Toyota Hilux, que salía bien temprano de algunos de los hogares y que volvía únicamente para dormir.
Y así fue. Llegada la noche, sobre las 23, el sujeto denunciado llegó en su Hilux a una de esas viviendas, ubicada sobre Ruta 40, entre calles Italia y Sarmiento, metió el vehículo a la casa y se fue al interior del hogar. Esa casa, que tenía para la venta de camiones -rubo al que se dedica-, posee dos accesos: uno por donde atendía a sus clientes y otro por donde ingresaba cuando llegaba a la noche, por Ruta 40. Todo ese accionar fue observado por los pesquisas que permanecían ocultos cerca de allí.
Justo, Laciar ingresó por el segundo acceso mencionado. Los efectivos lo vieron y ya contaban con la orden de detención en mano y con la presencia del veedor judicial. Estaban listos para salir en acción. Entonces, decidieron caminar hacia el portón, golpearon, el sujeto salió pero antes de abrirlo se dio cuenta que se trataba de personal policial quien se encontraba del lado de afuera de la casa.
Se dio cuenta tarde. Quiso devolverse rápido hacia el interior de la vivienda pero ya había un policía cruzando el portón para impedir que lo hiciera. Y eso pasó. Los efectivos lograron ingresar al enorme predio donde se encontraba y previo a que se metiera al hogar, pudieron detenerlo.
Según los pesquisas, el golpeador no ofreció ninguna resistencia a la detención. Sí, por la desesperación, comenzó a llorar y decir que no merecía quedar detenido porque lo sucedido no era tal cual su ex mujer lo había expuesto en la denuncia. Quedó detenido en la Central, a disposición del Segundo Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Pablo Flores.
Si bien, aún el hombre está siendo investigado y tendrá su derecho a defensa, lo cierto es que las heridas de su ex mujer son contundentes y pudieron ser verificadas explícitamente con el embarazo que perdió. Además porque al momento de la denuncia, Érica Sánchez se encontraba únicamente con Marcelo Laciar en su vivienda. Está siendo investigado por privación ilegítima de la libertad y por lesiones graves.