Efeméride policial

A un año de que estalló el escándalo, ¿cómo siguen las causas del ginecólogo Martínez?

Se trata de Carlos Hugo Martínez, un reconocido ginecólogo sanjuanino, quien llegó a tener 14 denuncias por abuso. Él se defendió diciendo: “Mi trabajo trata de prácticas invasivas”. Por Gerardo Bustos
domingo, 14 de abril de 2019 · 13:02

Todo comenzó con la denuncia de una paciente del CIMYN, que denunció el pasado 11 de abril de 2018, al ginecólogo Carlos Hugo Martínez por presuntamente haber abusado de su profesión y realizado tocamientos que nada tenían que ver con su práctica profesional.

A partir de ese día, el infierno llegó al  día a día del profesional de la salud porque, como suele ocurrir en este tipo de casos, otras pacientes que estaban en esa cuerda floja de denunciarlo o no denunciarlo, lo hicieron sin dudarlo. Fueron tantas que el ginecólogo llegó a sumar unas 14 denuncias de abuso: 10 en Capital y las cuatro restantes, en Jáchal, donde también realizaba su profesión.

Sin embargo, el escándalo no solo tocó las puertas del ginecólogo sino que también manchó a dos jueces sanjuaninos: al juez del Segundo Juzgado de Instrucción, Pablo Flores; y al magistrado jachallero, Pablo Oritja. Ambos por haber dejado sin efecto denuncias de abuso de años anteriores contra Martínez.

Tanta mala suerte tuvo el juez Flores que las causas de abuso en Capital recayeron en su juzgado, justo cuando estaba de turno. Un nuevo debate comenzó sobre si correspondía que ese magistrado lo investigara. La Corte de Justicia terminó resolviendo que todas las denuncias pasaran al Tercer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Adárvez; y, además, decidieron suspender por un mes a Flores.

Ya en manos del juez Guillermo Adárvez, tras analizar las denuncias, pidió el arresto inmediato del ginecólogo. Martínez se había profugado. Estuvo cinco días desaparecido de la Justicia hasta que decidió entregarse el 16 de abril pasado. Según lo que se decía en ese momento, se había escondido en la finca de un amigo.

La denuncia principal era realmente grave y lo dicho por esa joven de 22 años, embarazada y que decidió tomar el puntapié inicial en la seguidilla de denuncia, fue tremendo. En su relato, expresó que fue a atenderse por una infección urinaria. En la consulta, el médico Martínez le dijo que se debía a la "falta de flujo vaginal" debido a la "escasez de orgasmos" y se dispuso a tocarla para que "alcanzara el clímax" y él pudiera tomar una muestra. Al salir, la mujer consultó a otra especialista del lugar, que le aseguró que eso no era normal y por eso lo denunció.

Ya preso en la Central de Policía, el juez Adárvez decidió llamarlo a declarar. Entre otras cosas, se defendió de una forma desopilante de esas acusaciones: “Mi trabajo se trata de prácticas invasivas. Llevó 34 años de profesión y en 5 días, tuve 14 denuncias”.

Esta insólita defensa llevó a que el magistrado decidiera procesarlo por 7 denuncias, una de Jáchal, por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante. Luego de ello, fue llevado directamente al Servicio Penitenciario Provincial.

Respecto a quién sería su abogado defensor, fue otro tema aparte. Comenzó con letrados particulares pero, previendo que una defensa de esa magnitud y la relevancia mediática que el caso había tomado, el ginecólogo decidió cambiar a defensores oficiales: Carlos Reiloba y Mónica Sefair.

Actualmente, el médico se encuentra alojado en el Penal de Chimbas a la espera de que, y tal como lo expresó uno de sus abogados, Reiloba, “el fiscal decida elevar la causa a juicio”.

Sin dudas, fue un caso que marcó un hito en la historia criminal sanjuanina por la numerosa cantidad de denuncias que acumuló en su contra un profesional de la salud con el renombre de Carlos Hugo Martínez.

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