Pasado el mediodía de este lunes, una tía encontró a su sobrino, de 13 años, en la pileta que tiene en el fondo de su vivienda, ya sin signos vitales. Aparentemente, el muchachito había sufrido convulsiones, se descompuso y murió en el agua.
El pequeño fue hasta la casa de su tía, donde está la pileta, en el barrio Cipolletti, en Chimbas. Estuvo bañándose hasta que padeció la descompensación y falleció. A los minutos fue encontrado por su tía pero ya no había retorno.
Los familiares buscaron reanimarlo pero los intentos no tuvieron éxito. El hecho ocurrió sobre las 13:30 de este lunes. Intervino personal policial de la subcomisaría Cipolletti.