Una causa penal de 12 años

Prescripción del caso Mora: el juez Blejman repartió para todos

Tras conocerse la resolución que dio por cerrado el caso sin poder juzgar al abogado acusado de estafa, se conoció los fundamentos que dio el magistrado. “No hay peor resolución que pueda dictar un juez que la prescripción”, dijo en un programa televisivo.
jueves, 12 de diciembre de 2019 · 22:08

El juez Maximiliano Blejman repartió para todos en el fallo a través del cual dio por prescripta la causa por presunta estafa contra el abogado Marcelo Mora. En sus fundamentos detalló la decena de presentaciones que hizo la defensa del letrado para demorar la causa y frenar el juicio. Por tiro por elevación también cargó culpas sobre los fiscales y la parte querellante a raíz de las idas y vueltas durante los 12 años que duró el caso, con cinco llamados a juicios en el medio, y que este lunes culminó con el sobreseimiento definitivo del abogado.

El juez de la Sala III de la Cámara en lo Penal y Correccional, que debía juzgar a Mora, hizo una cronología del recorrido de la causa para fundamentar el fallo firmado esta semana. Así también expresó: “No hay peor resolución que pueda dictar un juez, que la prescripción”, durante una entrevista realizada este jueves en el programa De Sobremesa, en Canal 8. Es que Blejman quedó sangrando por la herida al perder esa suerte de pulseada que finalmente la ganó el abogado Marcelo Mora y su abogado defensor, Miguel Dávila Saffe. Y es que la prescripción fue un duro revés para el juez, que intentó hasta el último, incluso pidiendo la orden de detención de Mora, realizar el juicio oral y público.

Esto comenzó en diciembre de 2007, cuando Carlos Saleme y Carlos Ferreya denunciaron al abogado por la venta de tres propiedades que no era suyas por un valor total 58.000 pesos. El juez Alberto Ortiz, del Primer Juzgado de Instrucción, lo procesó por estafa y adulteración de instrumento privado en abril de 2008. Ahí empezó una novela de nunca acabar. El abogado Dávila Saffe, defensor de Mora, apeló y en mayo de 2009 los jueces de la Sala I sobreseyeron al acusado.

La querella luego fue a casación y la Corte de Justicia anuló dicho sobreseimiento en abril de 2010. La causa volvió al Primer Juzgado de Instrucción y ahí estuvo más de un año por medidas de pruebas solicitadas por el fiscal de primera instancia y la querella. En abril de 2013 la causa fue elevada a juicio y otra vez la defensa se opuso y pidió el sobreseimiento, trámite que fue resuelto en septiembre de 2013. Ese mismo mes, Dávila Saffe apeló nuevamente, pero no tuvo suerte.

Para noviembre de 2013, el caso ingresó a la Sala III de la Cámara en lo Penal para la realización del juicio. Para entonces, ya habían pasado 6 años del inicio de la causa. Por si fuese poco, la causa estuvo prácticamente parada casi 5 años en esa Sala III entre pedidos de pruebas y planteos de la defensa, hasta que se designó al juez Blejman para estar al frente del juicio.

El juicio se fijó para el 21 de junio de 2018, pero no se concretó porque la defensa solicitó la suspensión del juicio a prueba. Eso fue desestimado en diciembre de ese año y volvieron a llamar a juicio para el diciembre de 2018. Y después hubo otros tres llamados más a juicio, el último para 27 del noviembre. Debates que no pudieron hacer porque en el medio, Dávila Saffe y Mora recurrieron a la Corte por insistir con la probation, después pidieron la prescripción. También la querella, a cargo de la defensora oficial, Mónica Sefair, pidió cambiar fecha de juicio por superposición de horarios. Y lo mismo hizo el fiscal Eduardo Mallea en otro de los llamados a juicio, según detalló el juez Blejman, en su resolución. Todo eso alargó más los tiempos. Y cuando no fue eso, fue por la presentación de la defensa de Mora con la querella que presentaron un acuerdo de reparación daño a favor de los damnificados, con el pago de 175.000 pesos, a cambio de la extinción de la causa.

El fiscal Mallea se negó y otra vez Dávila Saffe presentó un recurso de casación, pero no prosperó. A todo eso llegó noviembre. Por fin, el juicio parecía que iba a hacer el 27 de ese mes, pero Marcelo Mora recusó al juez Blejman y pidió su enjuiciamiento, en uno de sus últimos manotazos. Tampoco prosperó ese pedido y se intentó seguir con el juicio, pero fue entonces que Mora se dio a la fuga. Lo demás ya se sabe. Permaneció prófugo hasta que llegó el 3 de diciembre, fecha en que la causa prescribía. El juez no tuvo otra alternativa que dar por cerrado el caso y dictar el sobreseimiento de Mora. Y es que habían pasado 12 años.

El juez Blejman apuntó directamente contra el abogado Mora y su defensor, Dávila Saffe, “quienes de manera recurrente, a través de diferentes presentaciones, algunas previstas por la legislación de forma, otras no, lograron evitar la realización del presente debate oral y público”, señaló en su fundamento.

En el programa De Sobremesa, en Canal 8, Blejman también hizo catarsis. “No estoy haciendo defensa corporativa. Muchas veces hay plazos que si se pudieron haber acelerado, y se pudo haber trabajado mejor. No estoy justificando nada. Pero digo que cuando prescribe una causa, no solo es culpa de una sola persona”, expresó. A la vez, afirmó “yo me siento absolutamente responsable de todo lo que pase por mi despacho. Lo que sí puedo decir es que hice hasta lo imposible, no para condenarlo, para juzgarlo”, pero atribuyó todo al obsoleto sistema del Código de Procedimiento y afirmó que esto no pasaba si hubiese estado vigente el nuevo sistema acusatorio que en el futuro implementará el Poder Judicial.

Comentarios