Gustavo Guiñazú está acusado por lesiones, amenazas coaxiales, privación ilegítima de la libertad y abuso sexual, todo esto agravado por el vínculo, ya que se lo propinó a su ex mujer y, a poco del final del juicio, se baraja la posibilidad de que sea condenado a prisión perpetua.
Dentro de la escala penal, según explicó su abogado defensor Gustavo de la Fuente, por los diversos delitos en que efectuó, podría recibir 6 años como mínimo y 35 como máximo. Si bien se esperan los alegatos para este jueves, el letrado prefirió no adelantar que pena solicitará a favor de su defendido.
La segunda audiencia del juicio se desarrolló este miércoles por la mañana en la Sala I de la Cámara Penal y en ella se presentaron los últimos testimonios por la causa que reflejó un violento vínculo amoroso y un caso más de violencia de género en el país.
Habrá que esperar para saber qué pena pedirá la fiscalía representada por Gustavo Manini.