En horas del mediodía del último lunes, se produjo un escándalo en las puertas de la Escuela Rivadavia que involucró a una alumna y a su padrastro, a quien denunció en el Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas por abuso sexual y por ello el juzgado de turno debió intervenir para determinar una orden de alejamiento tanto para el presunto autor de violación como la madre de quien sería la víctima.
El conflicto se desató cuando el padrastro denunciado se presentó en el establecimiento educativo para retirar a la hermanita de la niña que lo delató y allí se encontró con el padre biológico de las menores y su tía con la que ahora vive la nena de 14 años.
Tras el revuelo en el ingreso de la institución de Capital, en la que participó la Policía para evitar episodios de violencia, el juez del Tercer Juzgado de Instrucción, Guillermo Adárvez, elevó una orden de exclusión no sólo para el padrastro sino también para la madre de las niñas por sospechas de encubrimiento.
Entre otras medidas, se espera que antes que finalice la semana, un médico legista revise a la niña que habría sido sometida sexualmente en manos de la pareja de su madre como así también se practique la Cámara Gesell con la menor.
El caso
El grave caso salió a la luz el pasado sábado, cuando la adolescente de 14 años le confesó a su tía que la pareja de su madre la violó desde los 10 a los 14 años. En el aberrante relato, que según un familiar la niña escribió a través de mensajes porque no podía verbalizarlo, contó que todo empezó una noche en la que el sujeto entró a su habitación y la manoseó. Después de ese primer y aberrante contacto, comenzó a abusar de ella periódicamente.