El dueño del taller, que según las fuentes sufrió una descompensación por lo que sufrió en su taller el pasado miércoles, tuvo un final feliz, hallaron el auto que había sido robado de su propio taller y que él, anteriormente, había dejado estacionado en la puerta de su propiedad con las llaves puestas.
El auto se encontró en la madrugada del viernes, por calle Espejo antes de calle La Laja en Rivadavia, a solamente unas cuadras del barrio Gendarmería, lugar donde ocurrió el atraco.
El Fiat Uno que había sido robado, color borravino se encontraba en buenas condiciones y sin ningún elemento sustraído, y solo se le había sustraído las patentes del mismo.
Personal de la Comisaria 13ra trabajaron en el hecho.