Carlos Martín Camargo fue condenado en junio pasado a 12 años de prisión después de aceptar la culpabilidad por el asesinato del boxeador Guillermo Romero, a quien le había jurado la muerte por broncas del pasado y luego cumplió con ello, encargándola a dos sicarios.
Este martes al mediodía, su hermano menor corrió con la misma suerte y recibió la pena de 15 años de prisión por asesinar a ladrillazos a su amigo, Emanuel Mayorga, en un violento episodio y luego de compartir una noche de alcohol y diversión.
Es por ello que los hermanos permanecerán tras las rejas por haber acabado con otras vidas, curiosamente, por broncas que no lograron resolver de otra manera con sus víctimas. Ya sea por venganza o por un ataque de ira, ambos compartirán el mismo destino: tras las rejas en el Penal de Chimbas.