Ismael Andrés Carubín tiene una larga historia con el delito aunque apenas es mayor de edad. El joven, de 19 años, entró 14 veces a las comisarías de San Juan por cometer distintos ilícitos. Siempre zafó. Por ser menor de edad y por ser adicto. Sin embargo, la última vez que cayó por robo las cosas terminaron distinto para él. Llegó a ser condenado dos veces en 24 horas: ahora no zafó y fue efectivamente preso.
El último hecho por el que lo atraparon ocurrió en la noche del miércoles. El mismo día que había sido condenado y puesto en libertad en flagrancia. Haciendo uso de su "picardía", robó un celular e intentó hacerse pasar por víctima de un robo para zafar, pero cayó (ver nota vinculada).
Por ese hecho fue condenado este viernes a 3 años de prisión efectiva. El fiscal Iván Grassi, la defensa y Carubín acordaron la pena y la misma fue homologada por el juez Ricardo Moine.
Como el día anterior (el jueves 8) había sido condenado en flagrancia a 2 años de prisión en suspenso por un robo de 124.000 pesos (ver nota vinculada), ahora la condena fue de cumplimiento efectivo.
En el juicio de este viernes el fiscal Grassi dejó planteado el pedido que la unifiquen la pena a 5 años de prisión efectiva, al momento en que hagan el cómputo de la pena.
Asimismo, este viernes el fiscal Grassi pidió que envíen las últimas actuaciones policiales al fiscal penal en turno en el fuero tradicional, por surgir de la denuncia la presunta comisión de un delito contra la integridad sexual de la víctima.
De esa manera, Carubín podría sumar en el corto plazo una tercera condena en su contra.