Después de que el fotógrafo fuera denunciado por las alumnas del Colegio El Tránsito, que contaron que el sujeto contratado por la empresa de turismo exhibió sus genitales frente a ellas e incluso intentó tocar a dos nenas durante el viaje de egresados, y tras su detención, se llevarán adelante las Cámara Gesell a las menores involucradas en el Centro ANIVI y todos los adultos que integraron la comitiva desfilarán por Tribunales para declarar frente al juez que comanda la investigación del caso, Pablo Flores.
De esta manera, tanto docentes como las monjas pertenecientes a la institución educativa y los coordinadores que trabajan para Turismo Bacur se deberán presentar en el Segundo Juzgado de Instrucción, no en calidad de testigos o imputados, sino de informantes para que el magistrado y los fiscales que entienden en la causa, Daniel Galvani y Claudia Salica, obtengan mayores detalles sobre cómo se dieron los hechos.
Acorde a lo que expresen cada uno de los adultos, se pondrían en consideración las responsabilidades -si es que las hubiere- por parte de estos y ello podría derivar en el inicio acciones legales desde lo civil aunque dependería de las familias de las menores.
Según informaron fuentes judiciales, el acusado identificado como Pablo Golpe tiene 15 denuncias en contra radicadas por los padres de las niñas que se vieron afectadas por los episodios ya descriptos y que deberán ser ratificados cuando presenten sus testimonios en ANIVI. Este arduo proceso, que se concretará con cada una de las 15 menores involucradas, se estima que se ejecute a lo largo de esta semana.
Una vez que el juez y los fiscales cuenten con las declaraciones de todos, al fotógrafo se lo llamará a indagatoria para que ofrezca su defensa o bien mantenga en silencio. Ante la prensa, Golpe ya aseguró ser inocente y manifestó no ser ni un depravado ni un exhibicionista.