Gustavo Fariña, transitoriamente a cargo del Servicio Penitenciario
Provincial, respaldó el procedimiento de los guardiacárceles en el caso del
preso Sebastián Molina Ochoa, quien recibió 23 perdigonazos concentrados en una
zona de la espalda, lo cual fue denunciado penalmente por la jueza de Ejecución
Penal como un presunto caso de apremios ilegales, en cuya causa hubo
requerimiento fiscal y está siendo investigada por el juez Benedicto Correa.
"No hubo disparo a quemarropa”, precisó el secretario de
Seguridad en Crónicas Policiales, por Canal 13 San Juan.
Luego el funcionario precisó que, además de la investigación
judicial, "se está haciendo una investigación interna, a través de la Subsecretaría
de Inspección y Control de la Gestión de la Seguridad Pública, para determinar
responsabilidades”.
Fariña también precisó que el interno herido "es una persona
sumamente conflictiva: en todos los sectores en los que estuvo terminó peleando
con sus compañeros”.