El juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de
Instrucción, procesó con prisión preventiva a Hugo Orlando Tejada, de 42 años,
soltero, el sujeto que en la tarde del 5 de mayo último protagonizó un
increíble raid vial que terminó con una golpiza a otro conductor y luego, no
conforme, destrozó el utilitario de su rival con una barreta. Eso le valió el apodo de "loco de la barreta".
El caso pareció una copia de la película Relatos Salvajes en la que un episodio vial en una ruta terminó con los dos conductores atacándose violentamente.
El juez Heredia Zaldo terminó procesando a Tejada por dos
delitos: lesiones graves y daños. Además, le embargó sus bienes en 100.000
pesos.
La víctima, Julio Ernesto Bustos, terminó en terapia
intensiva y aún hoy se recupera de las heridas provocada por el violento
conductor.
Respecto del raid vial, el juez Heredia Zaldo llegó a la
conclusión de que "el altercado entre
Bustos y Tejada se originó a partir de una supuesta mala maniobra que habría
hecho aquél con su vehículo al cruzar calle Maipú, en las inmediaciones de
Villa América. A raíz de este suceso, trivial por donde se lo mire, Tejada,
enfurecido, comenzó a perseguir en su auto Peugeot 404 a Bustos. El
damnificado, al ver que Tejada no sólo lo seguía, sino que también lo increpaba
constantemente con insultos y que lo incitaba a pelear con él, decidió buscar
la manera de evadir la persecución y el hostigamiento”.
Destaca el
magistrado en el auto de procesamiento que "el imputado (Tejada) no dejó de
perseguirlo e, incluso, en tres oportunidades, lo chocó desde atrás”.
Tras analizar las
pruebas, el juez Heredia Zaldo llegó a la conclusión de que "el extenso
trayecto que recorrió el imputado persiguiendo a Bustos es una muestra de todo
el tiempo que tuvo para desistir en su accionar y reflexionar, tal vez, sobre
las consecuencias nefastas que podrían seguirse de una respuesta tan
desmesurada de su parte. Es decir que no se trató de un simple acto de
violencia reactiva, fruto aislado de una acción percibida como agresiva, lo
que, en definitiva, podría llegar a resultar no justificable pero sí
comprensible. Por el contrario, el accionar violento de Tejada fue, más bien,
el acto conclusivo de un largo y estudiado proceso de violencia interna que
terminó por ser exteriorizada con una desproporción difícil de comprender”.
En el fallo el juez
Heredia Zaldo dejó claro por qué el hecho fue caratulado como lesiones graves y
no intento de homicidio: "Aun cuando el ataque haya sido de un encono y un
salvajismo inconcebibles, esto no significa -ni nos permite deducir- que el
imputado haya tenido la intención de darle muerte al damnificado. De hecho, en
un momento el imputado, ya habiendo reducido a golpes al damnificado, volvió
hasta su auto, tomó una barreta y comenzó a dañar el móvil utilitario que
conducía Bustos. Si, en efecto, Tejada hubiera querido ocasionar la muerte del
damnificado, lo habría logrado tan solo con utilizar la barreta, la que, en
definitiva, posee un incuestionable poder ofensivo, de tal entidad que podría
haber desencadenado la muerte de Bustos con un simple golpe certero, ya que
éste se encontraba totalmente reducido”.
De esta manera, al
ser con prisión preventiva, Tejada deberá quedar en preso hasta que se haga el
juicio.