Segundo Luciano Palacios (78) aprovechaba las oportunidades en que su hija le dejaba a sus nietas para satisfacer sus perversiones más macabras.
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SUSCRIBITESegundo Luciano Palacios (78) aprovechaba las oportunidades en que su hija le dejaba a sus nietas para satisfacer sus perversiones más macabras.
Las nenas de 11 y 13 años fueron abusadas durante un año, hasta que una psicóloga se dio cuenta de lo que pasaba con la más pequeña y le avisó a su madre.
Los abusos comenzaron a fines de 2014 y se extendieron hasta fines del 2015. Este lunes, en la Sala I de la Cámara Penal, Palacios aceptó haber abusado de sus nietitas y arregló 15 años de prisión con su abogado, Jorge Olivera Legleu y el fiscal de Cámara Gustavo Manini.
La semana que viene, la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz deberá resolver si acepta el acuerdo o le da más años al abuelo abusador.
El delito por el que acordaron esa cantidad de años es el de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración, abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y por la situación de convivencia y corrupción de menores agravada por el vínculo y la convivencia, contra su nieta de 11 años. Además por abuso sexual agravado por el vínculo y la situación de convivencia contra la nena más grande.
La alarma se prendió cuando la menor de 11 años comenzó a desmejorar sus notas y conducta en la escuela y esto llamó la atención de la mamá que la llevó a una psicóloga. Durante la primera sesión, la víctima contó que cada vez que iban a dormir a la casa de sus abuelos en el barrio Güemes, Rawson, el "tata Luciano” la tocaba. La situación se extendió por casi un año durante el cual la niña no dijo nada porque su abuelo le había dicho que era un secreto.
En una de las oportunidades, el acusado la llevó a una casa que cuidaba en frente del domicilio familiar y la accedió carnalmente.
Tras la confesión de la pequeña la madre comenzó a indagar y se enteró que a su hija más grande también le había hecho lo mismo. El abuelo fue denunciado y detenido pero goza del beneficio de la prisión domiciliaria debido a su avanzada edad.
El lunes que viene la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz comunicará a las partes si acepta el acuerdo entre la defensa del acusado y el fiscal.
