Luchini fue integrante del destacamento de Inteligencia 144 del Ejército, con base en Mendoza, y está imputado por privación abusiva de libertad agravada en 39 hechos; homicidio calificado en 32 hechos; robo simple en un hecho; robo agravado en once hechos; tormentos agravados en 12 hechos y asociación ilícita en calidad de jefe u organizador de la misma.
Según explicaron fuentes de la Justicia Federal, la influencia del Destacamento de Inteligencia al que pertenecía Luchini era importante, al punto tal que era protagonista principal en los grandes operativos realizados entre 1976 y 1983, no sólo en Mendoza sino también en San Luis y San Juan.
Sobre Luchini pesa una imputación, pedida en diciembre de 2012 por la fiscalía de delitos de lesa humanidad y concedida por el juez Walter Bento en febrero de 2013. Poco antes de que se lo imputara, el ex agente de Inteligencia se fugó, al igual que otros represores, y pudo escapar de la Justicia hasta este lunes.
Su detención se debió a las medidas tomadas por la fiscalía de delitos de lesa humanidad y por el programa nacional de recompensas, que impuso sobre Luchini un ofrecimiento de 500 mil pesos para aquella personas que pudiera brindar datos que lleven a su detención.
Esa recompensa provocó que una persona, cuya identidad permanece anónima, se comunicara con el Programa y advirtiera de que Luchini podía ser una persona que habitaba en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Ante esa información, la fiscalía le comunicó la novedad al juez y se confeccionó un operativo con la policía aeroportuaria, que confirmó que la información era correcta y procedió a su detención.
Tras ser detenido el lunes, Luchini fue trasladado este miércoles a Mendoza, donde llegó a la Justicia Federal para ser sometido a indagatoria.
Fuente: Diario Uno.