Canal 13
El puntapié inicial en la tendencia lo dieron los vecinos del Barrio Luz y Fuerza 4. En diciembre del 2012 entregaron el complejo en medio de lo que era una zona de fincas y ranchos. En ese descampado, se organizaron rápidamente para prevenir hechos delictivos. Mauricio Pertiñez contó que los hombres del barrio diagramaron sus horarios para patrullar el ingreso al barrio, sobre todo en la tarde, en horarios de llegada del colectivo, que deja a una buena distancia a los residentes. Aprovechando la entrada única al barrio, construyeron una garita sismorresistente con baño en el ingreso. La idea a futuro es ofrecer el lugar como asiento para un puesto policial prometido. "Además, hay una Unión Vecinal formal que el martes eligió nueva lista de autoridades y tiene personería jurídica en trámite”, destacó. "Nos organizamos porque estamos todos en la misma. Todos salimos a laburar” comentó.
Juan Montivero, de la unión vecinal de ese barrio, dijo que "también nos organizamos para hacer guardias rotativas de a pares de vecinos, lo que nos permite distanciarnos de esa responsabilidad en varios días”.
A los vecinos del Luz y Fuerza, dos años después, los están imitando sus nuevos paisanos de El Cordillerano. El barrio del sindicato de la televisión, entregado el 7 de noviembre, tuvo su primera reunión comunitaria al día siguiente. En la casa de Jorge Salinas se plantearon las inquietudes por picaportes rotos, puertas forzadas y merodeos sospechosos. Desde ese primer día armaron un grupo de Whatsapp en el que se avisan de todos los movimientos. Contrataron a dos guardias privados, en distintos horarios, al menos hasta que todos terminen de instalarse. Los guardianes están también conectados por celular a los reclamos de los vecinos, pudiendo responder en forma inmediata a los requerimientos o sospechas. Todos los sábados vuelven a reunirse para evaluar lo ocurrido en la semana y encarar problemáticas comunes como los reclamos a la constructora o la instalación del gas. La comunicación y el monitoreo, son las claves. En frente tienen una de las últimas villas pocitanas por erradicar, la Santa Ana. Y es el principal objeto de vigilancia. Los vecinos ya se comunicaron con la comisaría Ansilta, la Regional Sur y los patrulleros comunales para pedir refuerzos a la custodia. Solo resta la señalización de las casas con el cartel que indica "vivienda protegida por custodia comunitaria".
En el caso del Barrio Cerro Grande, construido para sortear entre inscriptos al PROCREAR, ya hay seguridad privada tradicional. El sorteo fue a fines de octubre y desde antes se observaba un uniformado marrón y motos que ayudan en el control. Las viviendas, con grandes ventanales y una estética colorida, son un atractivo para los vivos que pasan por calle Vidart. De noche, el recorrido se refuerza.
La excepción está en el barrio del Sindicato Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), entregado también en noviembre. Gabriela de Sánchez contó que, pese a las previsiones, no han tenido problemas. "Y eso que estamos al lado del famoso Barrio Huarpes”, admitió. Quizá por esa mala fama, en el barrio adyacente gozan de patrullaje policial público permanente. "Por la puerta pasa la moto de la policía, frecuentemente. Mi hija dice que unas tres veces por día”, contó Gabriela. Esto motivó a que haya varios vecinos ya instalados de lleno en las viviendas.
Con la inminente entrega del barrio PROCREAR en las inmediaciones, el norte pocitano será una nueva zona residencial de clase media. Entre San Miguel, Calle 6, Vidart y Calle 5 quedarán delimitados cuatro barrios sindicales, uno de PROCREAR y un loteo privado. Es lógico pensar que el común de los vecinos demande mayor seguridad.
El caso de Hermes Rodríguez
Hace unos meses trascendió que el presidente de la Cámara Comercial es uno de los 24 vecinos de un reconocido barrio de Capital que unieron esfuerzos para combatir la delincuencia con una alarma comunitaria. En este caso, compraron alarmas que instalaron en la vía pública y que pueden ser accionadas por los miembros. El que gatilla el sensor activa un aviso en cadena para que el resto identifique al que pide auxilio. Funciona como una suerte de Botón Antipánico. Tambien tienen línea telefónica común de emergencia.