Cansada de la violencia por parte de su ex marido, Nancy Chamula, decidió publicar un video donde se ven las múltiples agresiones que recibió de Carlos Simon, un conocido empresario de Oberá, Misiones.
En el Día Internacional de la No Violencia a la Mujer, Nancy decidió contar su historia a Misiones Online. Su ex esposo, Carlos Simon de 50 años, tiene tres causas por violencia en el juzgado de instrucción N 2 cuyo titular es el juez Horacio Alarcón, volvió a agredirla el domingo e incluso le apuntó con un arma en la cabeza.
Hace 18 años Nancy soporta los abusos de su ex marido y gracias a los tratamientos psicológicos logró denunciar y separarse del violento de su marido, con el que tiene dos hijos.
"Hace 3 años estamos separados con divorcio de por medio. El video es de una golpiza que me dio hace un año y medio pero este domingo me volvió a pegar. Si bien hay tres causas elevadas a juicio y una orden de restricción, en dos oportunidades me agredió”, contó la mujer angustiada.
En el video, se ve al hombre golpeando a su entonces esposa en una empresa de repuestos para autos, llamada La Biela.
En cuanto al episodio del domingo relató que se encontraba con sus hijos y una familia amiga disfrutando del fin de semana largo en el Club de Río en San Ignacio cuando ya entrada la noche ve a su hijo conduciendo un cuatriciclo propiedad de su padre, cuya arenera linda con el complejo.
Preocupada por su hijo, le pide que deje el cuatriciclo de su papá. El chico acordó y se fue del club para encontrarse con su padre. Nancy lo siguió con su auto para asegurarse de que estaba bien y que Simón estaba al tanto de lo que hacía el menor.
Es en ese momento cuando su ex esposo se violentó y empezó a perseguirla con su camioneta logrando interceptarla frente al predio de Gendarmería. "Ahí me golpeó, me arrancó los pelos y después me puso una pistola en la cabeza, ahí logré acelerar y zafar sino me mataba”, dijo la víctima.
Después del agresivo episodio, Nancy acudió a la comisaría de San Ignacio donde le tomaron la denuncia, pero no le hicieron la revisión médica para constatar las lesiones y le aconsejaron que lo hiciera en Oberá donde este hombre tiene causas judiciales.
"No me querían tomar la denuncia porque yo no sabía que tipo de arma era y tampoco me hicieron la revisión médica. Así que cuando regresé a Oberá y radiqué la denuncia si me constataron las lesiones con el examen médico policial”.
"Yo no tengo botón de pánico, ni custodia, ni nada tengo miedo que me mate. Ojalá esto sirva para algo y si no es para mi que sea para que las mujeres se animen a denunciar”, sostuvo.