Cristian Fretes, el convicto de 34 años que asesinó a cuchillazos a su esposa, Estela del Valle Bustos, en presencia de sus hijos, sufrió una grave imputación legal por parte del juez Benito Ortiz, la cual le podría costar la máxima penal de Código Penal Argentino: reclusión perpetua.
Por otro lado, el niño de 11 años ratificó en la cámara Gessell lo mismo que se había conocido en la investigación policial: su padre mató a su madre a cuchillazos, la llevó al baño, lavó el cadáver y lo acostó en una cama. Y, lo peor, usó a ese niño como ayudante.
Ese es un testimonio fundamental en la investigación judicial. Justamente ese niño estaba en el vientre de su madre cuando Fretes intentó matar a su padrastro, cuando intentó defender a Elsa Bustos de la golpiza que le estaba dando. Por ese intento de homicidio Fretes sufrió una condena de 7 años de prisión.
Pero, tras cumplirla, Estela volvió a admitirlo en su vida. Y ocurrió lo peor.
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