Lo denunció su mujer por abuso, fue preso y ahora ella se desdijo
El juez Ortíz liberó después de un mes a un metalúrgico que había sido denunciado por abusar y embarazar a su hijastra. Y le prohibió acercarse a la familia hasta que le entreguen el ADN del niño, lo que será clave para la investigación. Por Gustavo Martínez Puga
En un principio parecía una historia de terror. Pero todos los detalles del relato escabroso que la denunciante había hecho quedaron prácticamente en la nada cuando ella misma, como víctima, fue y le dijo al juez Benito Ortíz que había mentido. Entonces, el protagonista de la peor de las pesadillas pasó a ser la víctima de haberse pasado un mes preso sin haber hecho nada. Pero todo está sostenido con pinzas y depende de un dato clave: un resultado de ADN.
Ese ADN, practicado sobre el nieto de la denunciante, será determinante: si es hijo del metalúrgico, el abuso sexual habrá existido y la investigación en su contra se volverá a poner pesada. Si no es así, será sobreseído y quedará definitivamente desvinculado de la causa judicial en la que lo involucró su mujer.
Por ahora, el hombre de 48 años fue puesto en libertad por una falta de mérito, la figura con la que el juez Ortíz le abrió la puerta provisoriamente hasta que esté el resultado del ADN, el cual se practicará la semana que viene.
Fuentes judiciales precisaron que la mujer puso un argumento para decir por qué había mentido: que ella había sufrido un abuso sexual cuando era chica y que ahora había transportado toda su realidad a su entorno, responsabilizando a su pareja y victimizando a dos de sus hijas.
LA MENTIRA
La pesadilla comenzó en la mañana del miércoles 30 de octubre último.
Verónica Kozaner, de 36 años, llamó al 102 y dijo que su pareja, Jorge Orlando Durand, había abusado sexualmente de su hija de 11 años; que lo sorprendió manoseándola durante un corte de luz. También dijo que en otra oportunidad, hace dos años atrás, lo había sorprendido con el slip bajo y a su hija mayor llorando; que esa hija le confesó que el niño de 3 años que tenía era de Durand.
Como si todo eso fuera poco, la mujer también dijo que Durand la quemó con aceite caliente en el pecho, cuya marca le enseñó a la policía.
Contado así, su historia era una verdadera pesadilla.
Los asistentes de Desarrollo Humano le dieron intervención a la Policía y éstos esperaron a que Durand regresara de trabajar en horas de la tarde. El hombre se ganaba la vida como metalúrgico en un diferimiento de Ullum, donde entraba a las 8 de la mañana y salía a las 6 de la tarde.
¿PRESO POR NADA?
Así fue como Durand cayó preso en la Central de Policía por la intervención de Seguridad Personal, todo impulsado por la denuncia de su pareja. Esta mujer tiene 8 hijos: cinco de una pareja anterior y tres con Durand.
Desde esa tarde del miércoles 30 de octubre, Durand estuvo preso hasta el jueves último, cuando el juez Ortíz lo liberó provisoriamente.
Es que no sólo la mujer le dijo que había mentido en su denuncia, sino que también la chica de 17 años dijo que Durand nunca lo había tocado y dejó trascender la posibilidad de que su hijo habría sido concebido durante su estadía en Neuquén, hace 3 años.
Ante la posibilidad de que las mujeres se hayan arrepentido de haber denunciado a Durand, y que el delito haya existido realmente, el juez Ortíz decidió basarse en la ciencia: si el ADN del niño dice que es hijo de Durand, el metalúrgico estará en problemas. De lo contrario, zafará definitivamente.
Ahora, si el ADN dice que no es el padre, ¿le iniciará Durand algún tipo de demanda a su mujer por haberlo hecho meter preso falsamente?
Destacados Si el ADN dice que el metalúrgico no es el padre del niño, ¿denunciará a su mujer por haberlo hecho meter preso falsamente?
La mujer argumentó su mentira en la justicia diciendo que ella había sufrido un abuso sexual cuando era niña.