El uruguayo Raúl Gómez Cincunegui (58) no logró juntar los 50.000 pesos de caución que le impuso el juez federal Leopoldo Rago Gallo y seguirá preso en el Penal de Chimbas hasta el 7 de enero próximo, cuando quedará firme la negativa de extraditarlo a Chile, donde es pedido por la Justicia por el abuso sexual de su propio sobrino.
“Se le pidió al juez que redujera la caución a 10.000 pesos, pero lo negó argumentando que él se había fugado de Chile y que había riesgo de fuga de nuestro país. Como la familia no tiene ese dinero, seguirá preso hasta el 7 de enero, que es cuando quedará firme la resolución del juez Rago Gallo”, explicó el defensor público oficial, Horacio Garcete.
El juez federal Rago Gallo negó el viernes último la extradición a Chile de Gómez Cincunegui. Pero como esa decisión aún puede ser recurrida ante la Corte Suprema de Justicia, el juez puso como condición en su resolución para dejar libre al uruguayo que fije domicilio en San Juan y una caución real de 50.000 pesos.
Lo del domicilio no era problema porque la esposa del uruguayo está viviendo en la Provincia desde septiembre último, cuando Gómez Cincunegui fue rescatado de casualidad en el medio de la Cordillera de los Andes. Pero lo del dinero sí fue un problema para la familia: “Él gana unos 1.500 dólares mensuales como empleado de Aguas en la República Oriental del Uruguay, por lo que esa suma fijada por el juez escapa a su realidad”, dijo Garcete.
Ante esa situación, el uruguayo no tuvo más opción que pasar las fiestas de fin de año en el Penal de Chimbas y esperar hasta el 7 de enero a que el Ministerio Público no apele la decisión de Rago Gallo. Si queda firme la no extradición, ése día quedará libre en el país y Chile ya no podrá volver a pedir su extradición para juzgarlo por el abuso sexual de un menor sobrino suyo.