lo investiga la justicia

¿Adulteraron el remis de la tragedia en una comisaría?

En la subsecretaría de Trabajo y en el juzgado que lleva la causa investigan cómo fue que en la comisaría desaparecieron los calcos que identificaban al vehículo con una remisera, la cual ahora niega algún vínculo laboral con el auto y con el chofer fallecido, aparentemente, para no tener que cargar con alguna responsabilidad económica.
sábado, 11 de febrero de 2012 · 10:57
Por Gustavo Martínez
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

“Hacía más de cinco años que él trabajaba con Rampa. Hasta manejó autos que eran de la empresa. Es más, desde la empresa le daban viajes a través de la radio. Tengo conocidos que me han dicho que una persona de la empresa fue a la comisaría y le sacó todos los calcos que identificaban al vehículo con la remisera”. La afirmación de Natalia Ontiveros, esposa del remisero fallecido el sábado último en un accidente en la Circunvalación, está por probarse. Lo cierto es que el auto tenía al momento del accidente todas las calcomanías que identificaban a la remisera. Pero 48 horas después, en la puerta de la seccional Tercera de Trinidad, desaparecieron. Y hay versiones opuestas entre el dueño del vehículo y la que dieron oficialmente en la comisaría, quienes se responsabilizan mutuamente por la desaparición de esas identificaciones en el auto siniestrado, las cuales servirían para demostrar un vínculo laboral entre la víctima fatal y sus empleadores.

Según reflejaron el día lunes 6 de febrero los diarios locales (Cuyo, El Zonda y Huarpe), el remís tenía los logos de Rampa, el cartel con la licencia número 1701 y otro que indicaba que era el interno número 59. Todo eso desapareció.

El manoseo que sufrió el vehículo en la puerta de la comisaría resultó tan confuso que ahora está siendo investigado tanto en la subsecretaría de Trabajo como en el Tercer Juzgado Correccional, quien lleva las investigaciones legales del accidente de tránsito.

Esto dijeron en la seccional Tercera a Tiempo de San Juan: “El vehículo se entregó a su propietario tal como lo trajeron. Después no sabemos qué habrá hecho él con las calcomanías”, según informó el oficial Matías Zárate, encargado del depósito. En esa dependencia admitieron que hubo un comentario en el cambio de guardia de los policías, que no quedó legalmente registrado, sobre un altercado con ese remis. Y también informaron que en la comisaría les llamó la atención de que el juzgado autorizara tan rápido la entrega del vehículo a su propietario.

Por otro lado, el dueño del vehículo da otra versión: “Cuando llegué a buscar el auto, el lunes como a las 11, el vehículo ya estaba así, sin las calcos. Incluso, yo lo había dejado tapado con un nylon y una tela media sombra, y lo habían destapado. Yo no le saqué ninguna calco”, informó Federico Gustavo De Giovannini, dueño del auto, domiciliado en la calle 9 de Julio, en Angaco. De Giovannini, quien le alquilaba el auto al chofer fallecido, también aseguró que su auto trabajaba en la empresa Rampa: “Yo lo tengo desde hace cuatro meses. Era cero kilómetro. Desde hacía tres meses trabajaba en Rampa”.

En el Tercer Juzgado Correccional también llamó la atención que el vehículo se haya entregado con tanta velocidad. Y pidió tomar declaraciones a los policías involucrados y al dueño del auto. Es que, por ejemplo, el auto Volkswagen Gol blanco en el que una semana antes se había matado la embarazada, aún está en la calle General Acha donde está la seccional Tercera.
Hasta el lunes al mediodía el choque en el que perdió la vida Claudio Daniel Mercado (43) no salía de la tragedia por la violencia del impacto del flamante Chevrolet Aveo contra una columna de la luminaria, tras cruzarse de carril. Para colmo, la tragedia se había producido prácticamente en el mismo lugar que la chica embarazada.

Pero la primera alarma se encendió en la subsecretaría de Trabajo, cuando sus inspectores fueron hasta la remisera para que les informara cuál era la relación laboral del remisero fallecido con la empresa, un empleado administrativo, Diego Valdivia, les respondió verbalmente que el conductor fallecido y el auto siniestrado “eran truchos” y no tenían “nada que ver con la empresa”, según consta en las actuaciones. Luego la subsecretaría de Trabajo pidió a la empresa que informaran por escrito esa situación. Lo que no ocurrió hasta el cierre de la edición.

El vínculo laboral del chofer fallecido y la remisera no es un tema que la justicia investigue. Sí lo hace la subsecretaría de Trabajo, para asegurarse la cobertura social de la víctima y la de su familia. “Yo me quede en la calle, con deudas y tres niñas chicas. Los otros choferes juntaron plata y me ayudaron para los gastos del sepelio y del entierro. La empresa se borró”, dijo Natalia, la esposa del remisero fallecido en la madrugada del domingo al frente del remis, el trabajo con el que se ganaba la vida con jornadas laborales de 12 horas diarias.

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