Para Kendall Jenner estos días no están resultando nada buenos. Tras sufrir algunos incidentes, la supermodelo decidió reforzar su seguridad contratando a un equipo más armado. Según los documentos legales a los que la conocida plataforma TMZ ha accedido, la hermana mayor de Kylie ha conseguido una orden de alejamiento de un hombre que le está amenazando de muerte y que, actualmente, se encuentra retenido en un hospital psiquiátrico, aunque de manera temporal. Tras unos días valorando la posibilidad de mudarse, la modelo finalmente ha decidido abandonar su mansión de Beverly Hills.
Y es que por si el incidente fuera poco, hace unos días otro hombre traspasó las propiedades de la supermodelo en Los Angeles y se metió en su piscina desnudo mientras que ella estaba en casa. La suerte fue que su equipo de seguridad le detuvo hasta que la policía llegó y le arrestó, pero este acontecimiento dejó a Kendall con un gran susto en su recuerdo. Y lo que es más aterrador todavía: tras salir de la cárcel (estuvo solo seis horas debido a los nuevos protocolos por el coronavirus) este hombre se dirigió a casa de Kylie, donde fue arrestado de nuevo por acoso.
Esta consecución de hechos han llevado a Kendall a contratar más seguridad e incluso a abandonar su casa, pues tal y como ha revelado el mismo medio, la situación le está generando "gran angustia emocional y ansiedad". Ahora, la modelo se encuentra en una localización secreta junto a sus guardaespaldas, que irían armados. De momento, no está claro si será solo algo temporal o realmente se ha planteado vender su mansión, tal y como hiciera en 2017 tras enfrentarse a una situación similar.
KENDALL JENNER Y OTROS CASOS DE ACOSO
Ella todavía no se ha pronunciado públicamente, pero según muestran los documentos a los que ha accedido TMZ, no está pasando por un buen momento.
Además, esta es una situación a la que, tristemente, está acostumbrada, pues en 2018 consiguió una orden de alejamiento de un señor que aparecía continuamente en los alrededores de su casa y en 2016 tuvo que ir a testificar al juzgado por otro caso de acoso, por parte de otro señor. Esperemos que todo se quede en (otro) desafortunado e innecesario susto.