Melodía Leiva nació con música en sus venas y ha tenido la fortuna de convertirla en la aventura perfecta para cada uno de sus días. Su vida amaneció en Chile, pero la mayor parte de esta la ha compartido en suelo sanjuanino, la misma tierra donde actualmente se auto regocija con un show de firme gestación tanguera, salpicado de manera exquisita con gotitas al palo de rock.
Junto al delicioso sonido de la guitarra que juega en las manos de Fernando García, esta arrabalera contemporánea se ha permitido mezclar dos géneros que a la vista de muchos caminan por líneas antagónicas, pero que en su concepción artística tienen mucho en común.
"Estoy metida en la hermosa aventura de seguir explorando el género del tango. El tango en sus comienzos era la música de la gente joven, la música de la noche, de la fiesta. Era el rock de antes. Entonces por qué no darle al tango de ahora unos toques de rock e, incluso, incluir en nuestro shows temas del repertorio del rock nacional e internacional. Por ejemplo tiramos una pieza Manzi y después tocamos Charly, el Indio Solari o algo de Led Zeppelin”, argumentó con la mirada llena de placer, como mientras hablaba repasa en su memoria su última presentación.
La propuesta del binomio Leiva-García se pinta colorida, variada e interesante, con la particularidad de poder abrazar con su oferta a diferentes grupos etéreos. "Mi meta siempre es tocar en vivo lo más que se pueda. Ahí se genera la mayor adrenalina y da sentido al trabajo del músico. También está bueno poder tener registro de lo que uno está haciendo. Estoy pensando en un disco, pero ahora mismo estamos en un proceso de ensayo y dándolo todo en cada tocada que encaramos. Por suerte, son muchas”, expuso a modo de breve compendio de sensaciones.
Pero este experimento creativo no es único que ocupa el tiempo de esta profe de violín y escritora compulsiva. Hay dos más. Uno que para fin de año va a tomar cuerpo y otro que de momento pulula por la etapa de gestación: "Estoy con un proyecto que aún no sale a la luz con el productor y músico Germán Güell, que encierra música electrónica fusionada con instrumentos acústicos. Es música de creación propia, letras nuestras. Violín eléctrico, pedalera de efectos, etc. Siempre me gustó la mezcla de lo analógico con lo tecnológico”.
"Además, hace un tiempo que estoy elaborando un espectáculo unipersonal que encierra actuación, escritura, plástica y música. Todo realizado por mí, pero aún está en una fase primaria”, agregó Melodía.