Según explicó a Infobae, el doctor Javier Vera Cucchiaro, presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER) existen distintos tipos de metacrilato y es uno de los materiales plásticos más utilizados. El punto es tener en cuenta las cantidades. " Dentro del cuerpo humano está autorizado su uso para tratamiento de pequeñas arrugas faciales o rellenos de labios en genitales y/o pene, siempre y cuando no se utilice más de 1 a 2 cc (ANMAT)", subrayó el especialista. En este sentido recordó que cuando se inyecta en la cola, se utilizan de 200 a 400 cc por cada glúteo, un número muy superior al autorizado. Esto trae aparejado "consecuencias locales (induración, nódulos, acartonamiento de la piel, etc) y sistémicas (migración a miembros inferiores, nódulos, infecciones, sepsis, etc)", concluyó Vera Cucchiaro.
La opción por pasar por el quirófano para corregir alguna parte del cuerpo que no se desea o para vencer el paso del tiempo sigue en auge. De hecho cada vez suma más adeptos.
La Argentina no está fuera de esta tendencia, y los requerimientos de los pacientes se modificaron a la par de los grandes cambios sociales producidos en los últimos años, entre ellos la disponibilidad de más información sobre los procedimientos existentes, al alcance de todos a través de un click. Incluso, muchos hombres se están animando a pasar por el quirófano, cuestión impensada años atrás.
Pese a la continua búsqueda de procedimientos más seguros, una cirugía conlleva siempre algún tipo de riesgo
"El perfil del paciente 2016 es muy diferente al de años atrás. Se trata de un paciente mucho más activo, con escaso tiempo para su vida privada y, por ende, con tiempo muy limitado para exponerse a una recuperación larga. En paralelo, las expectativas en cuanto a la cirugía son cada vez más elevadas, buscándose técnicas que permitan resultados más naturales y que minimicen los tiempos de recuperación, entendiendo que hay tiempos mínimos que no pueden evadirse en pos de un correcto post operatorio". Así describió el doctor Roberto Martínez Rinaldi (MP 20.951), especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva al tipo de persona que en la actualidad consulta para someterse a una cirugía de este tipo.
Y tras destacar que "pese a la continua búsqueda de procedimientos más seguros, una cirugía conlleva siempre algún tipo de riesgo", el especialista de la Clínica Gallia aseguró que "gran parte de los mismos se reducen cuando, además de escoger al cirujano más preparado, se confía en instituciones que disponen del equipamiento y recursos necesarios para una correcta intervención, minimizando todo riesgo ya sea al momento de la cirugía como en el post operatorio".Los requisitos "mínimos"
"En la actualidad, los pacientes llegan al consultorio con una idea clara de lo que quieren, cómo lo quieren y con quién lo quieren. Y gracias a los medios de información y a las campañas de concientización, éstos ya conocen en general los recaudos mínimos que hay que tener -detalló Martínez Rinaldi-. En otras palabras, los pacientes llegan al quirófano con mucha más información de la que disponían años atrás, lo cual es un elemento muy positivo para cuidar que la intervención se esté llevando a cabo bajo todas las condiciones de seguridad".
Al hablar de los "requisitos mínimos" que la persona debe exigir, el especialista hizo hincapié en que, por ejemplo, el centro médico elegido cuente con la habilitación de los organismos de contralor, como el Ministerio de Salud, y con un equipo de profesionales reconocido y entrenado.
Pero, al margen del establecimiento, la persona debe asegurarse que el cirujano plástico interviniente esté habilitado para ejercer sus funciones; que tenga matrícula de especialista vigente y que sea miembro de sociedades científicas nacionales e internacionales. Esto avala los requisitos de formación científica. En nuestro país se puede solicitar información sobre este aspecto en la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (Sacper).
"Estos puntos básicos son importantes ya que, en su afán de abaratar costos, algunas personas pueden caer en instituciones o consultorios privados que no cuentan con las habilitaciones correspondientes, ni están preparados para cirugías de este tipo, lo cual constituye un verdadero riesgo para su salud", insistió el especialista.
Ocho aspectos que no pueden descuidarse antes de una cirugía
El perfil del paciente 2016 es muy diferente al de años atrás; se trata de un paciente mucho más activo
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Martínez Rinaldi enumeró cuestiones muy concretas que es importante que el paciente revise, o se pregunte, antes de decidirse por una cirugía estética.
1- Asegurarse de recibir un diagnóstico personalizado. "Los pacientes suelen llegar al consultorio como resultado de haber visto un cambio positivo en algún amigo o familiar que se realizó una cirugía estética exitosa. Pero no siempre la intervención que fue buena para uno lo es para otro. Entonces, no se debe confiar ciegamente en un profesional que garantice resultados idénticos a los de otra persona, porque esto es algo improbable ya que cada cuerpo es diferente. Un buen profesional dedicará el tiempo adecuado para revisar a la persona, conversar sobre sus expectativas y plantearle diferentes opciones –si las hubiera- para cumplir con sus objetivos. Y no debe extrañar que desaconseje realizar algún tipo de cirugía que la persona estaba decidida a hacer, por no ser una indicación conveniente en ese caso".
2- Pedir al cirujano los certificados de las prótesis o material utilizado. "Cuando se trata de cirugías de aumento mamario, es importante que el cirujano muestre los certificados de las prótesis que colocará. Al tratarse en general de prótesis importadas, esto significa que para ser aptas deben haber pasado por la autorización de sus países de origen y a su vez deben tener el visto bueno de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Esto también puede averiguarse en el sitio www.anmat.gov.ar, previo conocimiento de la marca a utilizarse".
Cuando se trata de cirugías de aumento mamario, es importante que el cirujano muestre los certificados de las prótesis que colocará
3- Realizar los análisis prequirúrgicos de rutina. "Es imposible pensar en una cirugía estética sin controles clínicos previos. Cada vez que se realice un procedimiento en el cual haya que aplicarse anestesia, es fundamental que se efectúen los exámenes prequirúrgicos correspondientes, los cuales determinarán si el organismo de la persona está apto para una intervención, por más sencilla que parezca".
4- Evacuar todas las dudas que surjan antes de la cirugía. "La decisión de una cirugía estética es importante. Lamentablemente, la falta de un correcto diálogo entre el médico y el paciente puede derivar en falsas expectativas de resultados. Si bien los resultados no son garantizados ya que se trata de una ciencia biológica, debe primar el criterio de un profesional entrenado para indicar el procedimiento más adecuado para cada paciente en particular".
5- No quedarse a mitad de camino. "La 'necesidad' de un procedimiento estético es una decisión muy personal. Ésta ayudará a verse y sentirse bien y, por ende, influirá de manera positiva en la autoestima y desenvolvimiento social de quien se la hizo. Obviamente que el cirujano evaluará cada caso e indicará el o los procedimientos adecuados".
6- Cuidado con sumar demasiados procedimientos en una sola cirugía. "Si bien hay prácticas que se pueden combinar, el intentar cumplir demasiados objetivos en una sola intervención aumentará el tiempo de quirófano y expondrá al paciente a mayores riesgos. Y aquí es en donde el criterio del cirujano tiene un peso importante. Qué y cómo combinar será una decisión criteriosa del cirujano para minimizar riesgos. Un ejemplo de esto son los pacientes con descenso masivo de peso luego de cirugía bariátrica, quienes solicitan procedimientos múltiples en un solo procedimiento".
7- No apurarse, ni dejarse apurar. "La afirmación 'menos es más' aplica muchas veces al mundo de la cirugía estética. Un 'retoque' hoy puede ser excelente para empezar, y dentro de unos años avanzar hacia pasos más grandes. Lo ideal es que la persona sea atendida por un profesional con el cual pueda trazar –siempre de común acuerdo- un plan de acción. A veces no es el momento indicado para una liposucción, por ejemplo, y un buen cirujano pedirá antes un descenso de peso, u otros pasos intermedios previos a la intervención quirúrgica. Todo se basa en dialogar y hacer un plan de trabajo que lleve ya sea directamente a la cirugía o a pasos intermedios que tal vez arrojen resultados mejores a los esperados".
8- No gastar de más, pero tampoco de menos. Obviamente que los costos van a variar de acuerdo a la experiencia y trayectoria del profesional, y a la institución elegida. El paciente siempre debe verificar qué es lo que le conviene, pero no escatimar ni ahorrar en seguridad. Siempre atento a eso de que es preferible prevenir que curar".