LA PANTALLA

La bella y el futbolista

El futbolista sanjuanino Cristian Quiroga hace poco dejó la actividad luego de veinte años jugando en equipos sanjuaninos. El jueves fue el protagonista de un homenaje que le hizo Catherine Fulop en el club Colón Juniors, equipo en el cuál el creció y lleva en su corazón.
domingo, 01 de enero de 2012 · 12:46
Por Marcos Ponce
Tiempo de San Juan

En noviembre del 2001 Cristian Quiroga vivió la despedida de Maradona por televisión y si bien siempre soñó con algo similar para el cierre de su carrera, la realidad le golpeaba en la cara y entendía que algo así era muy difícil de que le pase a él que es un futbolista de la liga sanjuanina, que a duras penas se mantiene en juego porque en ese momento no había dinero para mantener los planteles, ya que la crisis política y económica impactó fuerte sobre todo en el deporte.

Pero diez años después Cristian se retira a lo grande al ser protagonista principal en el ascenso de Atenas de Pocito luego de haber hecho uno de los dos goles con los que vencieron a Unión de Villa Krause y así asegurar el ascenso.

Pero en ese momento Cristian no se imaginaba lo que su esposa Cinthia estaba organizando, impulsada solamente por el amor y la admiración que le tiene a su compañero desde hace 10 años: Un partido despedida con sus amigos, en el club de sus amores y con las tribunas llenas.
En ese momento Cinthia vio por televisión que un programa buscaba historias de amor para cumplirlas. Y no dudó un segundo. Mandó un e-mail a la producción de Todo Por Amor –un programa próximo a emitirse por Telefe- para contar su historia y en poco menos de un mes fue contactada para comenzar a organizar el sueño que tenía pensado.

 Es por todo esto que Catherine Fulop llegó el jueves pasado a San Juan para conducir la sorpresa y el partido homenaje que se le hizo a Cristian Quiroga en el club Colón Juniors con la premisa de que sea una sorpresa y que el ex jugador no supiera nada hasta último momento.
Para el ex futbolista el día comenzó como cualquier otro en su vida rutinaria. “Me levanté a la seis de la mañana para ir a trabajar como todos los días en el transporte Becher y en la finca La Constanza. Nunca me imaginé nada de esto. Cuando volví del trabajo comí y me acosté a dormir la siesta. Un amigo me tocó el timbre y me dijo que necesitaba revisar algunas facturaciones. Él hacía todo para que yo me quede en casa y no sabía por qué la insistencia, ya me estaba molestando que no me dejara irme”.

Su amigo Miguel Montaño era cómplice en la sorpresa y lo mantuvo a Cristian en su casa hasta que llegara la primera gran sorpresa. “Tocaron la puerta y vi entrar a Catherine Fulop, la reconocí al toque, pero no entendía qué hacía en mi casa. Fue muy loco verla ahí, en mi casa. No entendí nada. Cathy empezó a hablarme y te confieso que no entendía mucho lo que decía porque todavía estaba shockeado. Me dejaron una hora esperando y después volvieron a buscarme para llevarme a la cancha”.

Hasta ahí Cristian poco sabía de lo que lo esperaba en el club de sus amores ya que entre la emoción y la sorpresa de ver a la diosa venezolana, junto a toda la troupe de cámaras, le impactó. Es por eso que hasta que no llegó al estadio que se ubica sobre la calle Sargento Cabral no supo realmente lo que pasaba.

“Me llevaron en la combi hasta el club y cuando entré lo primero que me impactó fue la gente que había. Ingresé a la cancha y cuando vi a mi mujer y a mi hijo en la mitad de cancha no pude aguantarme más y me quebré. Abracé a Cinthia y a Santino para que lloráramos todos juntos, me llevé una gran alegría. Sobre todo porque empecé a escuchar a la gente que coreaba mi nombre y eso me tocó el alma, nunca lo esperé”.

Luego Cristian se metió en el vestuario para cambiarse y tener su partido despedida como los grandes. Comenzó jugando con la camiseta de Atenas, su último equipo, y luego con la que más ama, la de Colón Juniors. Fueron dos tiempo de 20 minutos en los cuáles el marcó sus dos últimos goles en el cierre de sus 20 años como futbolista.

“Hace diez años atrás yo vi la despedida de Maradona, y salvando las diferencias, pensé en ese momento que sería lindo tener un partido despedida en el club que me vio nacer ante tanta gente y con las cámaras apuntándote. Gracias a Cinthia y al programa de Catherine Fulop pude cumplir el último de mis sueños como futbolista”.     

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