Fernando Farré, cuatro días antes de matar a su esposa Claudia Schaefer, le dijo que no era un "asesino", según una conversación telefónica grabada por la víctima y presentada ayer por la querella durante la jornada de juicio por el femicidio de su mujer.
"Yo no soy un asesino" le dijo el imputado a la víctima, en medio de una discusión telefónica en la que Schaefer le preguntó si no le preocupaba "ser violento", el 17 de agosto de 2015.
"Vos me querés destruir, siempre quisiste destruirme" le recriminó Schaefer a Farré durante otros de los audios escuchados, perteneciente al 23 de julio de 2015.
La discusión se prolongó aproximadamente por una hora y luego Farré volvió a llamar a la víctima, a pesar de la insistencia de ella en dar por terminada la charla.
El imputado le reconoció a su esposa durante el llamado telefónico que eran "incompatibles para la convivencia" y acto seguido le preguntó si ella tenía novio."No, no tengo ni tuve a nadie, ¿Podes entender que hiciste todo para que me desenamore de vos?", fue la respuesta enérgica de la mujer.
A lo largo del audio, fue insistente el pedido de Schaefer para que Farré le devolviera los documentos de sus hijos, como un gesto de buena fe para que ella le pueda "creer en algo".
"No es cualquier cosa, es documentación, si necesito llevarlos al médico por algo, me los van a pedir" dijo Schaefer a Farré, quien ofrecía devolverlos pero a cambio de retrotraer la situación hasta antes de la denuncia y volver "a ser una pareja normal".
En otro tramo de la conversación, el imputado acusó a su mujer de gritar "a propósito" en una de las discusiones, para que la puedan escuchar los vecinos, y que no había muerto "nadie, por suerte", como restándole importancia al hecho.
"El violento fuiste vos, no sólo frente a mi, sino frente a tus hijos" le retrucó Schaefer, y luego le expresó que las situaciones fueron "llevadas al límite, por el abuso y el maltrato constante".
Por otra parte, Farré le reclamó que pasó "una semana con el mismo calzoncillo en la baticueva", como llamaba el imputado a la casa en el Country Martindale."No tengo nada que perder en mi vida, mis hijos me miran de reojo" agregó Farré, quien en todo momento en la discusión sonaba indiferente a los reclamos de su esposa por sus actitudes violentas, desviando el foco de atención.
Sobre el final del llamado telefónico del 23 de julio, Schaefer comenzó a llorar y le dijo que eso era "desgastante".
"En algún momento te vas a dar cuenta de lo que hiciste, esto no te va a dejar bien a vos" finalizó la llamada la mujer de Farré.
A su vez, en el llamado del 17 de agosto, Schaefer le explicó que "agredir, maltratar y basurear todos los días no es querer a la familia".
"Sos un hombre, no te podés poner violento y pegar" le dijo Schaefer a Farré, al que le dijo que no era "ninguna víctima" ya que vivía "siempre intimidando, siempre avasallando".
En el cierre de la jornada, se leyeron mensajes de Whatsapp intercambiados entre la pareja, desde enero de 2015 hasta agosto de ese año.
En uno de ellos Claudia deseaba que su día de cumpleaños del año siguiente pudiera "ser un día felíz", y en otro mensaje, Farré celebraba que lo único bueno que le había ocurrido era que había ganado San Lorenzo, informó la agencia de noticias Télam.
El 21 de agosto de 2015, Farré asesinó de 74 puñaladas a su mujer en un country en Pilar.
Fuente: MDZ Online