Un hombre de 35 años, que oficiaba de sereno en las obras de construcción del estadio cubierto de la localidad mendocina de Tupungato, fue asesinado a golpes por dos hermanos que trabajan allí con él y que luego incendiaron el obrador donde pernoctaban, para borrar indicios del homicidio.
La víctima fue identificada como Leandro Cruz, cuyo cadáver calcinado fue hallado por la policía y los bomberos.
Fue un cuadrillero de la Comuna el que puso en alerta al personal policial de la subcomisaría de Cordón del Plata, ya que al llegar al predio, ubicado en la calle A. de Tizza, entre las rutas 89 y 99, se encontró con el obrador incendiado.
Los uniformados y bomberos de la localidad acudieron inmediatamente, para terminar de sofocar las llamas, que a esa altura ya estaban controladas, pero apresurados porque el empleado municipal los había puesto al tanto de que adentro de las instalaciones, que eran de chapas de zinc y placas de yeso, debía de estar el encargado de cuidar el predio y también dos obreros más.
Remueven escombros
En el interior de este precario obrador, luego de remover los escombros, dieron con el cadáver calcinado de un hombre, a quien trasladaron al médico forense, para que determinara su identidad y las causas de su deceso.
Por ese entonces, ya se manejaban varias hipótesis sobre lo acontecido, entre ellas que la víctima hubiera fallecido por otra causa y no justamente por las quemaduras producto del incendio.
Teniendo el dato de que faltaban dos obreros que debían estar cuidando el predio, los uniformados emprendieron su búsqueda y dieron con ellos en una ruta aledaña. Son dos hermanos, de 30 y 27 años, de Maipú, y con antecedentes policiales, que habrían sido encontrados en un avanzado estado de ebriedad e intentando escaparse. Ya están detenidos y se los imputará del homicidio seguido de incendio.
Puntazo en el cuello
Es que a partir de las averiguaciones hechas durante las últimas horas, el caso quedó esclarecido y se supo que ellos fueron quienes mantuvieron una riña con Cruz, a quien dejaron inconsciente, luego de pegarle brutalmente y de propinarle un puntazo en el cuello.
Ante esto decidieron prender fuego las instalaciones, para borrar evidencias. Trabajó personal policial de la subcomisaría de Cordón del Plata, la Unidad Investigativa y Científica y bomberos.
(Fuente: Crónica)