Los investigadores del crimen de Mario Agustín Salto, el
niño de 11 años encontrado ayer descuartizado en la localidad santiagueña de
Quimilí, creen que los restos de la víctima estuvieron ocultos en una heladera
hasta ser abandonados en bolsas en un basural.
Fuentes policiales informaron que los peritos que accedieron
al cuerpo del niño advirtieron algunas características que hacen suponer que
estuvo refrigerado, lo que se determinará certeramente durante la autopsia que
se realizaba esta mañana.
Los voceros detallaron que una junta de médicos forenses de
la justicia de Santiago del Estero ya inició esa diligencia en la morgue
judicial del Hospital Independencia, por orden del juez de Instrucción en lo
Criminal y Correccional de IV Nominación, Miguel Ángel Moreno.
El mismo magistrado, que constituyó su despacho en el
Departamento de Seguridad Ciudadana 12 con asiento en Quimilí, departamento de
Moreno, continuaba hoy recibiendo numerosos testimonios en el marco de la
causa, entre ellos el de familiares del niño y pobladores cercanos al barrio
San Francisco, donde éste vivía con su madre, su padrastro y dos hermanos
pequeños.
En tanto, los investigadores analizaban las imágenes tomadas
por una cámara de video instalada en la ruta provincial 6, cercana al lugar del
hallazgo, con el fin de individualizar algún elemento o persona sospechosa que
les permita avanzar en la pesquisa.
Las fuentes dijeron que la sospecha principal es que Mario
fue asesinado a golpes y más tarde descuartizado con un elemento filoso,
similar a los cuchillos que se utilizan para faenar animales.
El lugar donde fueron encontrados los restos del niño
permanece bajo custodia policial a la espera de nuevas pericias ordenadas por
el juez Moreno a la División Criminalística de la Policía de Santiago del
Estero.
Mario, quien cursaba quinto grado en una escuela rural, se
encontraba desde hacía dos días desaparecido cuando fue hallado ayer por un
campesino identificado como Luis Leguizamón.
Horas antes, la policía había encontrado su bicicleta, una
caña de pescar y un balde plástico, en el marco de un amplio rastrillaje en
cercanías de una represa en la que se sospechó que había caído, ubicada en la
zona opuesta del pueblo donde fue hallado el cuerpo descuartizado y oculto en
bolsas.
Anoche, los habitantes de Quimilí realizaron una
multitudinaria marcha en reclamo de Justicia y el esclarecimiento del crimen y
tienen previsto llevar a cabo otra mañana a las 18.