Cambio de planes. Mauricio Macri decidió modificar la agenda
para su primer 25 de Mayo como Presidente. Tal como estaba previsto,
participará del Tedeum en la Catedral Metropolitana, pero luego se dirigirá a
Olivos para compartir el tradicional locro con su Gabinete. Aunque en el Gobierno
lo relativizaron, la decisión de suspender el acto en la Plaza Colón, junto al
monumento a Juana Azurduy, se debe a la intención de evitar sobresaltos debido
a que organizaciones piqueteras realizarán un acampe desde esta tarde en Plaza
de Mayo.
Tal como publicó Clarín la semana pasada, luego del Tedeum
el Presidente iba a trasladarse rumbo a la plaza contigua a Casa Rosada para
compartir un locro con sus funcionarios y decenas de referentes sociales,
liderados por la fundadora del comedor Los Piletones Margarita Barrientos, en
un marco de austeridad bien distante de los grandes festejos que acostumbraba
hacer el kirchnerismo. Pero ayer, luego de que el fin de semana se postergara
el acto que finalmente se realizó esta mañana en Morón, el Gobierno decidió
modificar la agenda.
Así, mañana, tras escuchar junto a la primera dama Juliana
Awada la homilía que pronunciará el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli,
Macri se irá directo a la Quinta de Olivos, donde recibirá invitados
especiales. "No habrá actividad en Casa de Gobierno", aseguraron
fuentes oficiales consultadas por Clarín. Tampoco habrá, al menos hasta el
momento, contacto con la prensa.
¿A qué se debe el cambio de planes? Organizaciones
piqueteras planean comenzar hoy un acampe en Plaza de Mayo. Y "se quiere
evitar problemas", admitieron en Casa Rosada. La protesta, convocada por
el Frente Popular Darío Santillán y otras agrupaciones, es "por trabajo para
los desocupados y aumento salarial".
No es la primera vez que el Gobierno cambia sobre la marcha.
Sin embargo, en esta ocasión fue la primera vez que el cambio obedeció a una
protesta. En cambio, el viernes, en Cresta Roja, cuando anunció el veto a la
ley antidespidos, el Presidente desafió a los bombos que se podían escuchar
durante su discurso.