Un niño de 4 años de edad se encuentra en grave estado de salud tras ser mordido el domingo por un perro de la raza Dogo, en el paraje Cortadera, departamento de Ancasti, a unos 90 kilómetros al este de la capital de Catamarca.
Según confirmaron fuentes policiales, el niño Raúl Olivera se encuentra en el Hospital Interzonal de Niños "Eva Perón" con lesiones muy serias en su rostro, y anoche el parte médico indicaba que se encontraba "estabilizado" y con "pronóstico reservado", aunque su cuadro de salud es "grave".
El niño, que sufrió la mordedura en un accidente doméstico, fue trasladado al hospital en ambulancia donde lograron "estabilizarlo".
Se estima que podrá realizarse una cirugía reconstructiva en el rostro en las próximas horas.
Fuente: Crónica