En Perú, el caso del triple crimen de Florencio Varela sumó un nuevo capítulo judicial. Este viernes, Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, enfrentó una audiencia en el Juzgado de Chilca, en Lima, donde se trató el pedido de extradición presentado por la Justicia argentina.
El joven de 20 años está señalado como el presunto autor intelectual de los femicidios de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, y permanece detenido en Perú tras haber sido capturado a pedido de Interpol.
Su abogado, Marcos Sandoval, rechazó la extradición y sostuvo que su defendido es inocente: “No existen pruebas sólidas que lo vinculen con los crímenes en Florencio Varela”, afirmó ante el juez Christian Chumpitaz y el fiscal Fernando Escobar.
Además, justificó su regreso a Perú asegurando que no se trató de una fuga. “Al ver su nombre en la televisión argentina y no tener familia allí, temió quedar preso sin defensa. Por eso decidió volver”, explicó.
Sandoval también resaltó la supuesta actividad laboral de Valverde: “Se dedicaba a cosechar arándanos, vender medias en la calle y trabajar en la construcción. Es un joven que puede aportar a la sociedad peruana”, señaló, al tiempo que pidió su libertad condicional en base al “principio de humanidad”.
En la Argentina, la acusación contra “Pequeño J” incluye cargos por homicidio agravado con alevosía y violencia de género, delitos que podrían derivar en una condena a prisión perpetua.
Mientras tanto, la investigación continúa sobre Matías Agustín Ozorio, considerado su mano derecha. Ozorio fue expulsado de Perú y trasladado a Buenos Aires, donde se negó a declarar ante el fiscal Carlos Arribas, quien confirmó que la causa se mantiene bajo secreto de sumario.