Luego del alivio por su aparición, el caso de la nena de 2 años que había desaparecido en Cosquín continúa bajo investigación judicial. La menor, identificada como E., fue encontrada en un descampado cercano a su vivienda tras un amplio operativo que movilizó a toda la región.
El hallazgo se produjo a unos 430 metros de su casa, en una zona con pastizales y vegetación densa, y a pocos metros del río. Según informaron las autoridades, la niña fue encontrada consciente, con signos de estrés y algunas lesiones leves, pero fuera de peligro.
Tras ser asistida, quedó en observación médica junto a su familia. Desde el entorno oficial remarcaron que no presenta heridas de gravedad ni indicios de abuso.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, destacó el trabajo del operativo y la emoción del momento del rescate: “Durante estas horas fue la hija de todos”.
Las dudas que investiga la Justicia
A pesar del desenlace positivo, el foco ahora está puesto en reconstruir qué ocurrió durante el tiempo en que la menor estuvo desaparecida.
La fiscal de la causa, Silvana Pen, confirmó que no hay hipótesis descartadas y que la investigación sigue abierta. Uno de los principales interrogantes es cómo llegó la niña hasta el lugar donde fue encontrada.
Según trascendió, el sitio ya había sido rastrillado previamente, lo que refuerza la sospecha de una posible intervención de terceros. Incluso, desde el Ministerio de Seguridad señalaron que resulta “difícil” que una niña de esa edad haya recorrido sola esa distancia.
En este marco, se ordenó el secuestro y análisis de teléfonos celulares del entorno cercano, además del relevamiento de cámaras de seguridad y registros de antenas.
Por otro lado, una de las líneas de investigación surgió a partir de testimonios de vecinos que mencionaron la presencia de un circo en la zona. La Justicia realizó allanamientos y secuestró vehículos, aunque aclaró que se trata de una hipótesis más dentro de la causa.
Cómo fue la búsqueda
La desaparición fue advertida el miércoles por la tarde, cuando la madre notó que la niña no estaba en la vivienda. En ese momento, la menor se encontraba descalza.
A partir de allí se activó la Alerta Sofía, lo que permitió desplegar un operativo de gran escala con participación de más de 90 efectivos, drones con sensores térmicos y perros rastreadores.
También intervinieron distintas fuerzas de seguridad, con controles en rutas y rastrillajes en zonas cercanas.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, destacó la rapidez del accionar: “Cuando se trata de una menor desaparecida, cada minuto cuenta”.
Con la niña ya a salvo, la causa entra ahora en una etapa clave: determinar si se trató de un hecho accidental o si hubo participación de terceros en su desaparición.